martes, 7 de junio de 2011

El "Bonafinigate" abrió la caja de pandora

El "Bonafinigate" abrió la caja de pandora

http://visionfederal.com/201106059436/Politica/el-qbonafinigateq-abrio-la-caja-de-pandora.html

Escrito por Luis Domenianni Domingo, 05 de Junio de 2011 12:17

cfk hb abNación - Solo los ciegos, que no pueden ver, y los sordos, que no pueden oír, resultan disculpables. El resto de los argentinos tiene ante sí las evidencias irrefutables del poder corrupto que se adueñó, hace ya demasiados largos años, de la Argentina.

Si hasta hace diez días, Hugo Moyano, como símbolo de un sindicalismo para nada transparente, encarnaba todos los males, hoy ya no está solo. Hebe de Bonafini lo iguala, por más esfuerzos que pretenda hacer el gobierno para presentarla como una "ancianita ejemplar" que fue burlada por un neo sinvergüenza de nombre Sergio y de apellido Shocklender.

En la cúspide de este esquema no están ni el uno, ni la otra. Están los Kirchner. El esposo fallecido y la cónyuge supérstite. Fueron y son ellos quienes imaginaron, idearon, armaron y pergeñaron ese "modelo" de poder hegemónico fundamentado en un uso privado de los dineros públicos para satisfacer los apetitos de riqueza de quienes los siguen. Es Cristina Kirchner quién, bajo una aparente neo moderación, garantiza y precisa de la continuidad de estos mecanismos discrecionales.

Ahora, todo quedó claro. La adhesión sin condicionamientos de las Madres de Plaza de Mayo –línea Bonafini- al kirchnerismo no es otra cosa que la contrapartida de 300 millones de dólares que desfilaron por sus arcas, gran parte de los cuales de manera indebida y la totalidad de los mismos, producto de su conversión en contratistas del Estado.

Sergio Shocklender solo es un mascarón de proa, enriquecido claro, pero mascarón de proa al fin. Porque o Hebe de Bonafini es "lela" o es socia. Y de "lela" parece tener poco y nada.

El mazazo

Puede interpretarse de dos maneras. La primera es que a Hugo Moyano no le gusta que "le mojen la oreja". La segunda es que está listo para llevarse puesto al gobierno si le sueltan la mano. Cualquiera de las dos resulta válida. Ambas, quizás expliquen mejor.

Sin duda, la decisión de traicionar a Moyano, que esbozaron Cristina, Carlos Zannini, Héctor Icazuriaga y Juan Manuel Abal Medina, no contó con la reacción airada del camionero.

Fue un "vienen por mi", "voy por ellos". De manera larvada, en un principio, desembozándose a medida que pasan los días. Fue Moyano quién entregó – a través de uno de sus adláteres – la información sobre los negociados de la constructora de las Madres de Plaza de Mayo – línea Bonafini – a Clarín. Fue la respuesta a los retos de Cristina, al cuentagotas mediante el que le libran los fondos de las obras sociales, a la no paralización de las causas por las estafas al Estado con troqueles de medicamentos, y al ninguneo en la integración de candidaturas en las listas electorales.

Ahora, Moyano se muestra exultante. Dejó que la tormenta se instalara. Que el tsunami arrastrara al gobierno. Para reaparecer, fresco como una lechuga, con un humor que había perdido. Quejoso al extremo cuando de sus causas judiciales se trata, viste el ropaje de adalid de la justicia cuando reclama que los tribunales investiguen a fondo las irregularidades – palabra suave, si las hay – de las Madres de Plaza de Mayo, línea Bonafini.

Ahora se divierte cuando dice que resulta más probable un embarazo de la señora que abusa de la cama solar – por Elisa Carrió – que una hipotética prisión para su persona. La diversión de Moyano no consiste claro en burlarse del bronceado de Carrió. Es, sencillamente, todo un desafío al gobierno.

Y duplica la apuesta. Utiliza la sorna para decir que si existen 180 candidaturas para legisladores nacionales, solo va a pedir 170.

Algunos sindicalistas cercanos a Moyano dicen que la apuesta aún no terminó. Que es mucha la información con que cuentan. Que la van a dosificar y que le van a torcer el brazo a los montoneros-setentistas que encabeza Cristina Kirchner. "Con nosotros no se juega", aseguran.

Mientras tanto el gobierno no sabe que hacer, ni que decir. Solo el voto no positivo de Julio Cobos en ocasión de la resolución 125 sobre retenciones agropecuarias resulta un parangón equivalente de la parálisis actual.

Es un cada uno por su lado que se impuso sobre la verticalidad que reinaba en estos casos. Cristina, de viaje, nada menciona sobre la cuestión. Su abultado twitter, brilla por su ausencia sobre el tema. El inefable Aníbal defiende un poco a las Madres y luego se calla. Florencio Randazzo esboza ocho días después la teoría de la "sorprendida buena fe" de Hebe de Bonafini. Solo el recién llegado a la política y frustrado candidato a jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Amado Boudou, se muestra con Bonafini. La Cámpora, la Kolina y demás agrupaciones financiadas por el calor oficial, hacen mutis por el foro. Luis D'Elía no frecuenta los lugares que solía frecuentar.

Nadie fija posición. Bonafini parece ir quedando sola. Después de mucho tiempo, la justicia comienza a actuar. Y la olla, a ser destapada.

Las circunstancias

A medida que se van conociendo los detalles, la estafa –no cabe otra palabra- amenaza ser descomunal.
En primer término, porque ya se sabe que el gobierno pagaba a estas señoras alrededor de 160.000 pesos por cada una de las viviendas que construían, mientras que por viviendas similares pagaba algo más de 90.000 a las empresas constructoras privadas. Se sabe, y mucho más con los Kirchner, que los sobre precios están a la orden del días. Pero el sobre precio de las adalides de los derechos humanos supera cualquier racionalidad.

En segundo lugar, porque las "señoras" tardaron mucho tiempo en regularizar la situación de los obreros de la construcción que trabajaban para ellas. No pagaban cargas sociales, no aportaban al fondo de desempleo propio de la actividad, no cumplían con las normas de seguridad – que siempre implican mayores costos – en el trabajo. Una particular manera de entender los derechos humanos.

Tercero, porque ahora se sabe que la subcontratista de las Madres – es decir que solo cobraban ya que no construían – era la empresa Meldorek, propiedad en un 90 por ciento de Sergio Shocklender y en un 10 por ciento del piloto de uno de los dos aviones de Meldorek. Aviones que Bonafini usaba en sus desplazamientos por el país.

Cuarto, porque la empresa es propietaria de un yate donde don Sergio y doña Hebe paseaban cuando el agotamiento por sus tareas así lo requería. Toda una distracción revolucionaria.

Quinto, porque dicha empresa es dueña de otra empresa, Gorlak SA, entre cuyos bienes figura un automotor marca… Ferrari. Esto último, tal vez sirva como explicación para entender el apoyo de Carlos Menem a Cristina Kirchner.

Sexto, porque la escribana que firma la escritura constitutiva de Meldorek es una tal Marta Cascales, con apellido de casada Moreno. Sí, oh casualidad, la esposa del propietario del INDEK, Guillermo Moreno, también conocido como el falsificador de índices de precios y de actividad económica o como el apretador de empresarios.

Para Bonafini, según sus palabras, todo esto son pelot… Y sí, con el kirchnerismo, apropiarse del dinero público es solo eso.

Pero el tema central, no pasa por todo lo antedicho que no es precisamente poca cosa. La "maldad" de Moyano va más allá. Bastante, más allá. Existen sobradas sospechas para presumir operaciones de lavado de dinero. Probable lavado a partir de una triangulación con otra empresa del grupo de derechos humanos devenido en capitalista, cuya razón social es Antártica Argentina.

El poder mafioso

A medida que pasan los días, la cuestión se complica más y más. La pelot… es cosa seria.
Tal vez por eso, el gobierno está paralizado. Tal vez por eso, la verborrágica Bonafini nada dice sobre su otrora hijo putativo Sergio Shocklender. Tal vez por eso, la ceguera de la justicia decidió dar paso a la actuación. Tal vez por eso, la ineficiente y distraída Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) ahora se apura a remitir papeles al juzgado.

Mientras tanto, sabedores de la imposibilidad de escapar del tema – vaya a saber cuanto falta conocer – en el gobierno ya buscan un chivo expiatorio. Todas la fichas recaen sobre Abel Fatala, otrora militante del Frente Grande de Chacho Alvarez, hoy como la casi totalidad de esos militantes, kirchneristas puros, bueno… no tan puros.

Es que Abel Fatala es el encargado de librar los fondos para pagarles las construcciones a las Madres. Algo que hizo con tal eficiencia que no esperó a la presentación de certificados de obras, ni llevó a cabo las inspecciones obligatorias. Es más, fue tal su diligencia que nunca llamó a una licitación para otorgar las obras.

Pero, lo de Abel Fatala, no termina allí. Otrora asiduo acompañante, elocuente en loas, de buena parte de los desplazamientos de Bonafini, brilla ahora por su ausencia. No contesta teléfonos, ni correos, ni twitters, ni Facebook. Claro, le toca explicar porqué fue él quién manejó la cuestión.

Resulta que don Abel no es secretario de Vivienda, ni siquiera subsecretario. Es secretario de Obras Públicas. Vivienda está a cargo de otro funcionario. Entonces… entonces alguien deberá explicar quién lo habilito para cumplir una función que no está comprendida dentro de sus atribuciones.

Miremos para arriba. El jefe de Fatala es Julio De Vido, el ministro de Planificación. Y De Vido junta antecedentes en hacer lo que la ley no le permite hacer. Como para muestra basta un botón, vale recordar su desempeño como jefe y responsable de la embajada paralela en Venezuela. Esa que permitía recaudar, por izquierda, a Cristina y al caribeño Hugo Chávez.

Pero el capítulo Madres es demasiado grande – por los 300 millones de dólares y por su simbología – como para pensar en una actuación autónoma de De Vido. Llantos y besos de Cristina Kirchner con Hebe Bonafini son por demás elocuentes para definir quién fue autora de su gratificación.

Sí, es posible que caiga Fatala como en su momento cayó Jaime. Pero culpar a Fatala será solo un recurso desesperado para evitar asumir la culpa del régimen K. Todos, absolutamente todos, sabemos que las Madres de Bonafini  actuaron con la anuencia del nivel máximo del Estado. Una anuencia que deberá extremar una explicación para entender porqué ese organismo de derechos humanos se convirtió en contratista del Estado.

Y también hará falta una explicación de Bonafini. Algo casi imposible por parte de quién pretendió – en el colmo de la soberbia – desplazar a la Corte Suprema de Justicia. Quién califica a las gravísimas denuncias como pelot… Quién manda cartas para reclamar a Mario Vargas Llosa, que se pronuncia a favor de la inclusión de un canal de televisión paraestatal en la programación de los canales privados de cable – de por sí, insólito – pero que no le tiembla la mano – ni se le cae la cara de vergüenza – a la hora de impedir el acceso de periodistas no oficialistas a sus actividades políticas.
Claro, tiene mucho que ocultar. A ver, si todavía le preguntan…

Y siga el corso

El bonafinigate en marcha no debe ocultar otras rendiciones de cuentas que Cristina Kirchner debe hacer. Como, por ejemplo, la resolución tomada por su marido en diciembre de 2007, cinco días antes de la expiración de su mandato, de extender la concesión del Hipódromo de Palermo a su "amigo" Cristóbal López desde el 2007 hasta el 2032. Solo 25 años. Sin licitación, claro. Sin oposición, obvio. Con el dedo del gobernante.

La justicia no encontró, esta semana, ninguna anormalidad en la prolongación del favor. Los papeles están en regla. Los papeles puede ser. Las intenciones, para nada. Es la diferencia entre lo legal y lo legítimo. Porque Kirchner lo quiso, solo porque Kirchner lo quiso, su amigo-socio López gozará de la explotación de la concesión por un cuarto de siglo más.

Pero en el poder mafioso, no todas son rosas. Cuentan las malas lenguas que el hijo del matrimonio y presta nombre como presidente de La Cámpora se encuentra muy disgustado con el beneficiado López. Dicen esas malas lenguas que Máximo Kirchner reclama a López participación en las ganancias en virtud de … alguna sociedad de hecho con su padre. Y también dicen que López aunque no niega la existencia del vínculo de palabra, aduce que se limitó a la vida del extinto. Algo que no conforma a Máximo, mucho más preocupado por la administración que por la política. Veremos como sigue.

Y dado que hablamos de los dinerillos K, se supo que la justicia investiga sobre el alquiler del hotel-boutique Los Sauces que el matrimonio construyó en su "lugar en el mundo": El Calafate.

Si bien el apuradísimo juez Norberto Oyarbide –quién, dicho sea de paso, también resultó sorteado para entender en la investigación sobre la constructora de las Madres – sobreseyó en tiempo record a los cónyuges en la causa por enriquecimiento ilícito, ahora otro juez investiga porqué Cristina cobra por Los Sauces un alquiler exhorbitante que ronda los 9,5 millones de pesos anuales, muy superior a cuanto produce el establecimiento aún si mostrase – que no la muestra – ocupación plena a lo largo de todos los días del año.

Da la casualidad que quién paga la exhorbitancia es un señor cuyas empresas se dedican a… la obra pública. Un símil de Bonafini sin derechos humanos. Y casualmente, desde que los K están en el poder, las empresas de este señor, Juan Carlos Relats, obtuvieron concesiones de peajes, distintos tipos de obras públicas y concesiones de casinos. El hombre es generoso y algo devuelve…

Política

Nadie sabe si Cristina será candidato. Aunque las dudas ya dejan de tener que ver con su salud o con la demanda familiar de sus hijos. Lo antes expuesto es motivo sobrado de preocupación frente a una elección que no está ganada, ni mucho menos.

El operativo "ya ganamos" lanzado en febrero y orquestado por la presidente y sus tres acompañantes nombrados más arriba, se deshilachó. Fue creíble mientras las oposiciones se debatían en un "culebrón" venezolano sobre sus eventuales alianzas. Hoy, todo el mundo político sabe que las encuestas fueron amañadas y que la realidad implica solo un tercio de votos –algo menos- para Cristina. Otro tanto distribuido entre las oposiciones y un 40 por ciento de indecisos.

En la vereda de enfrente las cosas se clarifican. Varios son los que todavía pujan, pero Ricardo Alfonsín – ahora acompañado por el economista Javier González Fraga -, Eduardo Duhalde y, eventualmente, Hermes Binner aparecen como rivales.

Y la preocupación oficial ante dicha tanda de competidores es mayor. Porque Duhalde resta votos peronistas. Porque Binner – si se presenta – resta votos progresistas. Porque Alfonsín con González Fraga de acompañante acumula votos de centro.

Los K saben que o ganan en primera vuelta, o no ganan. Sus socios, Bonafini y Moyano, les complican la vía triunfal. O dicho de otra manera, parece que ahora comienzan a cosechar la tempestad de los vientos que sembraron durante ocho larguísimos años.
Luis Domenniani

 

Ciudad  Autónoma de Buenos Aires
ARGENTINA

 

miércoles, 1 de junio de 2011

Conozca los 13 tipos de empleados que a usted no le gustaría tener como compañeros de trabajo

Conozca los 13 tipos de empleados que a usted no le gustaría tener como compañeros de trabajo

Puertas adentro de las oficinas, la productividad disminuye cuando hay colaboradores con perfiles conflictivos. Expertos consultados por iProfesional.com explican cómo impactan en el clima laboral y por qué los jefes "tóxicos" son la peor amenaza para las empresas. ¿Cómo "defenderse" de ellos?

Por Cecilia Novoa MailiProfesional.com
 
 
 
Conozca los 13 tipos de empleados que a usted no le gustaría tener como compañeros de trabajo

El trabajo en equipo ocupa la primera posición en cuanto a las características más valoradas por los empleados en general, destaca un estudio realizado por la revista Fortune.

Pero, ¿quién alguna vez no deseó trabajar en soledad? De esta manera, se evitaría tratar con los "mandapartes", los "oportunistas" y los "sabelotodos", por citar algunos ejemplos de los clásicos "personajes" que se suele encontrar en casi todas las compañías.

En su libro Cómo rebelarse en la empresa, Jonathan Littman y Marc Hershon defienden la figura del "solista", es decir, de la persona que encaja sin problemas en un grupo, pero que necesita su espacio, su soledad y un poco de tranquilidad para sacar lo mejor de sí mismo y poder realizar sus tareas e, incluso encaminar, su carrera.

¿Cuál es uno de los mayores problemas de estos "solistas"? Según los autores, las interrupciones o frenos a la creatividad y desempeño por parte de compañeros, jefes o clientes.

Los 13 perfiles en la mira
Puertas adentro de las oficinas, la productividad tanto de quienes prefieren desempeñarse en solitario como de los que se sienten más cómodos trabajando dentro de un grupo tiende a disminuir cuando hay empleados con perfiles conflictivos.

A continuación, desde la consultora de Recursos Humanos HuCap postulan una lista de las 13 tipologías que frecuentemente suelen aparecer dentro de los equipos de trabajo, asociadas con la pérdida de productividad y el malestar o "sufrimiento" organizacional:

  • Los "mandaparte", que poco contribuyen en términos de resultados genuinos, pero mucho hacen desde el hablar y "el hacerse ver" con un individualismo notable.
  • Los "demoradores", que nada lo entregan a tiempo, ni cuando lo requiere el jefe y menos cuando lo necesita un compañero ya sea del área o de otro sector. Privilegian sus propios intereses y los anteponen a los del equipo o los de la compañía en general.
  • Los "serruchadores": ellos siempre están atentos a ocupar el lugar del otro y sacar mérito de lo que no es suyo. Atentos y muy vigilantes de las oportunidades y debilidades de los demás, no dudan en llegar con la última noticia del error del compañero, del área vecina. Son, en definitiva, amigos del "quien tiene la culpa" para sacar ventaja.
  • Los chismosos, que siempre están enterados de los datos más recientes de la vida privada del otro y si no... los inventan. Generan enrarecimiento en las relaciones, crean vínculos donde no los hay, sobre todo si es entre los mismos compañeros de trabajo.
  • Las "víctimas", que juegan siempre al juego de quien culpar, señalando al otro.
  • Los "lleva y trae": son los encargados de hacer circular en "secreto a voces" lo que nadie sabe con exactitud... y que, por supuesto, en línea con la profecía del autocumplimiento, cuando realmente sucede lo temido, se acreditan la primicia.
  • Los "oportunistas". Es un perfil clásico. Ellos viven atentos a lo que las autoridades necesitan sin miramientos de lo que hagan en perjuicio del equipo o del compañero.
  • Los "vuelta y vuelta", que siempre están del lado del que les conviene estar. No forman, ni generan opinión. Se pliegan a la que les conviene y encima, a la hora del error, "nunca son" ellos los culpables.
  • Los "discutidores por nada". Ellos se sienten, siempre, los dueños de la verdad absoluta.
  • Los "inmutables", a quienes nunca se les leen las emociones. Son peligrosos. Es preferible perro que ladra... por que no muerde...
  • Los "malhumorados eternos": nunca una sonrisa, no se acercan a nadie, no generan relaciones, son molestos con su malas formas y tratos, siempre están "ocupados" y generan mal clima desde el primer minuto que pisan la oficina.
  • Los "indivisibles". Se trata de aquellos que llevan constantemente sus problemas personales al trabajo no pudiendo poner un límite a este tema.
  • Los "sabelotodos", es decir, las personas que todo lo conocen, de todos los temas opinan y que, como tienen la necesidad de demostrar que todo lo saben, muchas veces, incluso, inventan.

La toxicidad amenaza
Si bien la presencia de este tipo de perfiles impacta de manera directa en el clima de trabajo, son los empleados y jefes "tóxicos" los que representan la mayor amenaza para las empresas, según advierten todos los expertos consultados por iProfesional.com.

Desde la aparición en 1995 del libro Toxic People (en la Argentina, Relaciones tóxicas) de la doctora Lilian Glass, se popularizó la denominación de sujetos "tóxicos" para identificar un número de patologías psicológicas que tienen un efecto negativo en las personas con quienes se relacionan.

"Existen algunos perfiles que nos provocan fenómenos negativos de diferente tipo, pueden aburrir, deprimir, enojar o atemorizar", destaca la licenciada Ana Delgado desde la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).

Sin embargo, el mismo sujeto que atemoriza o provoca malestar en una persona puede causarle risa a otra.
"Estas relaciones funcionan de la misma manera que una llave y su cerradura", grafica.

Para hacer referencia a este tipo de perfiles, en HuCap prefieren hablar de "personas que enrarecen el clima laboral". Se trata de empleados que no favorecen la creación de sistemas generativos saludables sino que, conscientes o inconscientemente generan sistemas de trabajo disfuncionales.

"Como son los propios colaboradores los que hacen y contribuyen al clima organizacional, una sola persona tóxica puede perjudicar", advierte Miguel Terlizzi, director general de HuCap.

Impacto en la productividad
Para las empresas, es prioridad lograr un buen clima laboral, ya que éste impacta directamente en los incrementos de la productividad, por ende, en los resultados del negocio.

En definitiva, según explican desde la consultora, un buen clima laboral:

  • Impacta en la atracción y retención de los recursos humanos más valiosos.
  • Estimula la innovación y la creatividad.
  • Optimiza la comunicación interna.
  • Cohesiona los equipos de trabajo.
  • Potencia el impacto persuasivo de los mensajes de venta, sea cual fuese el producto o servicio que trabaje la organización.
  • Fortalece las relaciones con los clientes, impactando en su fidelización y ventas.


Por todos estos motivos, las empresas deben preocuparse y ocuparse de los colaboradores que "enrarecen" el clima laboral.

"Cuando pensamos en los empleados, compañeros o jefes que enrarecen el clima organizacional, no hablamos ni más ni menos que de aquellas personas que, desde su individualidad, no contribuyen al buen ánimo o a la buena energía de las compañías", gráfica Terlizzi.

Y traza un paralelismo: "El clima de las empresas no es, ni más ni menos, que el "termómetro en cuanto al ánimo".

Si bien la metáfora es de por si gráfica, Terlizzi agrega que el clima de una organización se centra en las percepciones que de diversos factores tienen de la compañía quienes la componen, es decir, su capital humano.

En las empresas, estos empleados van deteriorando las relaciones entre las personas, perjudicando los vínculos y, por ende, otros factores que están, desde relacionados con la comunicación hasta con los de productividad propiamente dicha, tanto económica, en términos de resultados del negocio, como anímica en términos de clima organizacional.

No obstante, quien no ayuda al clima laboral en una compañía, puede favorecerlo en otra.

Al respecto, el director de HuCap explica que todas las organizaciones tienen una cultura propia, y quienes por su personalidad o formas de actuar pueden ser catalogados como "perjudiciales" en una compañía pueden, por el contrario, ser muy valorados en otra o, incluso, dentro de un sector diferente de la firma.

Los jefes tóxicos, los más peligrosos
Tal como expresa la especialista de APA, existen casi tantas situaciones "tóxicas" como personas.

En esta línea, Guillermo Ceballos Serra, director de Recursos Humanos de Gas Natural, postula que dentro del ámbito laboral este tipo de personas se encuentran a todo nivel, tanto jefes o responsables de equipos como colaboradores.

De acuerdo a Ceballos Serra, ellos tienen en común un potencial de energía negativa que conspira contra el logro de objetivos y el buen clima laboral.

En su opinión, "los más peligrosos son los líderes tóxicos, dado su efecto ejemplificador y multiplicador."

A defenderse
¿Cómo hacer frente a este tipo de personas? Para Delgado, "el único instrumento que poseemos es
la auto percepción."

"Aunque parezca mentira -continúa la psicóloga- hay gente que la tiene muy poco desarrollada y pueden sufrir mucho tiempo sin darse cuenta". En estos casos, advierte, los daños son mayores.

Dentro de un ámbito laboral, cuando una persona detecta que un compañero le causa con frecuencia algún sentimiento negativo, debe defenderse.

Y si bien la defensa más eficaz suele ser la distancia, desafortunadamente, no siempre es posible dejar de ver al causante.

El ejemplo más común es el del jefe abusivo. Si la persona afectada pudiera cambiar por otro trabajo mejor se arreglaría el problema, pero muchas veces no se puede. ¿Qué hacer entonces?. "Depende de las características del agresor; en ocasiones, una serena puesta de límites puede ser provechosa pero tampoco es siempre factible", recomienda Delgado.

Y añade: "Imaginemos el peor -y, a veces, el más frecuente- de los casos: estamos sometidos a un superior con más poder que nosotros y al que no podemos parar de ninguna manera. En este caso, sólo queda la posibilidad de un trabajo interior para minimizar el daño."

Así, es fundamental repetirse todo el tiempo que no es una cuestión "personal", que ese jefe es un "enfermo" y que trata de someter a quien tenga debajo. También entender que es una característica penosa de este trabajo, como tantas otras, y que no debe afectar a uno mismo en lo más íntimo ya que sólo se debe dejar que actúe en la superficie.

"Se puede tomar una estrategia diferente, según sea el caso. Dependerá de las circunstancias, del rol que desempeña en el equipo de trabajo, el compañero tóxico, por ejemplo, como así también de la personalidad de quien sufre el daño", señala la psicóloga.

Y de inmediato aconseja: "La solución general es un seguro sentimiento de sí. Mientras más seguros estemos de nuestra posición y valor, menos permeables estaremos a los ataques, las ofensas, o manejos maliciosos de los otros".

Desde un punto de vista corporativo, el director de RRHH de Gas Natural señala que, más allá de la receta individual que cada persona adopta para relacionarse sin contaminarse, las compañías deben intentar neutralizarlas por un principio de salud organizacional.

En su opinión, la mejor herramienta para hacerlo es la evaluación de desempeño. "Las empresas debieran prestar atención tanto al logro de los objetivos cuantitativos como al modo de conseguirlos, en síntesis, al estilo de gestión", sostiene el ejecutivo.

"Las compañías son redes de vínculos que posibilitan el logro de metas y la protección de dicha red es un objetivo corporativo primordial en sí mismo", concluye.

Ciudad  Autónoma de Buenos Aires
ARGENTINA
 

miércoles, 18 de mayo de 2011

¿¿¿ SABEMOS QUIÉNES NOS GOBIERNAN HOY ???

http://www.lanacion.com.ar/1042425-cartas-de-lectores

Señor Director:

"El 9/1/75, en época de un gobierno democrático, ingresé a Chrysler Fevre Argentina como gerente de Finanzas. Ese día, el director Eduardo Beach me dio la bienvenida y me dijo que estaban todos amenazados por Montoneros y el ERP, porque la empresa no aceptaba pagarles una mensualidad, y que si yo desistía de ingresar no lo tomaría como una cobardía. Ante mi respuesta de que deseaba entrar, me preguntó mi fecha de nacimiento, la escribió en una tarjeta y al dorso, su nombre y el del abogado de la empresa y sus teléfonos. Dijo que si me secuestraban, la empresa se haría cargo. Gran debut.

"En marzo del 76, al llegar a la empresa, veo un tumulto. Habían asesinado a Eduardo Kenny, gerente de Distribución. En julio, asesinaron a Carlos Balsa, supervisor de Flota, y en noviembre, a Jorge Souto, gerente de Control de Laboratorio. A partir de allí, me obligaron a salir de casa con custodia.

"Mi madre les contaba a sus clientas del negocio de composturas de zapatos qué había sido de mi padre zapatero (de allí mi origen oligarca), que de noche no podía dormir pensando que en cualquier momento le iban a informar que a su hijo lo había asesinado el terrorismo.

"Sus clientas me sugerían cambiar de trabajo. Pregunto: ¿cuándo van a ir a los tribunales acusados de crímenes de lesa humanidad quienes enviaban a los jovencitos «idealistas» a asesinar a civiles y a la vez a ser eliminados por las fuerzas del orden? Los nombres los conocemos: Bonasso, Kunkel, Taiana, Verbitszky, Eduardo Luis Duhalde, abogado de los terroristas... y sigue la lista.

"Mi pecado para estar en la lista de candidatos a ser asesinados fue que, cuando falleció mi padre, yo, de 16 años, en lugar de ponerme a llorar, agarrar un arma y salir a robar, busqué un trabajo, terminé mi secundaria en la Escuela Carlos Pellegrini, mis estudios, en la Asociación Argentina de Cultura Inglesa y en la Facultad de Ciencias Económicas, donde me recibí de contador público, licenciado en Administración y en Economía, mientras ayudaba a mi madre en su negocio.

"Si hubiera salido a la calle con un fierro, quizás ahora podría ser ministro, secretario de Estado o jefe de fiscales."

Dr. José Brunetta
brunetta@byperformance.com.ar
 

Ciudad  Autónoma de Buenos Aires
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martes, 17 de mayo de 2011

Declaracion de Pedro Cossio

Declaracion de Pedro Cossio

http://noticiasbsas.blogspot.com/2011/03/carta-del-doctor-pedro-cossio-la.ht
ml


SIN MAYORES COMENTARIOS:

Señores miembros del movimiento La Cámpora, .
Presente

Por la presente me dirijo a Uds. en conocimiento de su reciente formación
para, con el mayor de los respetos, repasar algunos aspectos de nuestro
pasado, muchos de ellos ligados al General Perón.

Ante todo deseo dejar bien en claro, que acepto cualquier tipo de convicción
e inclinación política, porque de las diferencias surgen las verdades y las
soluciones, pero lo que siempre trato de hacer, es no confundir conceptos, y
atenerme a la verdad. Por otra parte, en el caso particular de Uds., si
desean apoyar la gestión tal o cual, me parece legítimo y respetable,
siempre que no utilicen conceptos equivocados en sus descripciones.

Pero, como soy un argentino de 70 años, médico, hijo de Pedro Cossio quien
fuera médico de cabecera del general Perón entre 1973 y 1974, y además tuve
la responsabilidad de colaborar con él en su asistencia, es que deseo
aclararles ciertos conceptos, que veo que no los tienen claros. Entre el 28
de junio y el 12 de julio de 1973 estuve en su cuarto de Gaspar Campos 12
horas por día junto al General, lo que me permitió presenciar el final del
gobierno de Cámpora y los desaires que Perón le hizo. Y luego junto a mi
padre lo visité numerosísimas veces, como así también lo hizo el Dr. Carlos
Seara quien estuvo en su guardia médica hasta el 1° de julio de 1974, y fue
uno de quienes le realizó las maniobras de resucitación. Es por todo ello
que deseo expresarles con el mayor de los respetos los siguientes conceptos:

1.- Todo lo que diré está escrito en el libro de nuestra autoría 'Perón,
testimonios médicos y vivencias' donde se transcriben documentos únicos y
muchos inéditos sobre la salud del General Perón.

2.- Nuestro ánimo no fue el de develar hechos frugales, sino el de dejar
para las futuras generaciones la verdad cruda de esa circunstancia.

3.- El General Perón estaba muy disgustado con la gestión presidencial del
Doctor Héctor Cámpora, por haberse rodeado de gente que consideraba no debía
estar ahí,
como el Dr. Righi o Puig. También de la forma en que se había llevado a cabo
la amnistía del 25 de mayo de 1973. Nos dijo a Seara y a mí claramente que
no deseaba ser Presidente, que si no era posible que hubiera alguien mas
joven. También al Dr. Seara le dijo claramente que él había confiado en
Cámpora porque Evita le había dicho siempre que era la persona en quien mas
podía confiar. Pero luego dijo 'ocurrió lo impensado: Cámpora se dejó copar
por la izquierda, y no solo por la izquierda, sino por el hijo, que además
de ser de izquierda, tiene algunas debilidades. Y aquí me ve, aquí me tiene,
ahora de presidente, teniendo que enfrentar esto'.
Directamente atribuía al hijo de Cámpora el haber contribuido a rodear al
padre de gente que él no deseaba y que le hacia mucho mal al movimiento.
También le atribuía costumbres no muy varoniles, y lo decía con todas las
palabras.

4.- El General Perón estaba convencido, y murió convencido, que en Ezeiza
grupos terroristas de izquierda iban a matarlo, para a partir de su muerte
iniciar una revolución socialista. Es por ello que el avión que lo traía de
España aterriza en El Palomar, y también que rechaza la invitación de
Cámpora de vivir en Olivos, decidiendo personalmente irse a Gaspar Campos
donde se sentía mas seguro, custodiado por su gente de confianza.

5.- Tenía orgullo de ser militar, y de la importancia de la institución
militar.

6.- A esa altura de su vida estaba convencido que los pueblos, a pesar de
sus diferencias, progresan con concordia, y no con gobiernos confrontativos.
Por eso el disgusto con Cámpora.

7.- Es muy claro el efecto negativo que sobre su salud tuvieron los
disgustos, ya que lo del 20 de junio de Ezeiza deriva en un infarto de
miocardio, y claramente luego de la expulsión de los montoneros de la Plaza
del 1° de mayo, comienza con una angina de pecho cada vez mas grave que
termina con su vida el 1° de julio de 1974.

8.- Es importantísimo tener en cuenta que el 'último acto político de su
vida' fue aceptar la renuncia como embajador de Cámpora y por sus propias
instrucciones, para dejar este hecho para la historia argentina y de su
movimiento, da las órdenes necesarias para que en ella 'no se le agradezcan
los importantes y patrióticos servicios prestados', lo cual es un gran
desaire. De éste hecho fue testigo presencial mi padre, que fue quien le
acercó el decreto para su firma. Recién entonces hace la transmisión del
mando en la vicepresidenta y muere 48hs después.

He resuelto hacerles llegar estos conceptos, no para confrontar con ustedes,
pero al ser jóvenes creo que es necesario que estén bien informados respecto
de lo que sentía el General Perón por Cámpora. Respeto lo que ustedes
sientan por él, pero también tienen que tener en cuenta la verdad histórica
de cual era el sentimiento del General Perón. Por ello, para no mezclar
conceptos, si se es camporista no se es peronista. No pongo en duda la
buena fe de cada uno de ustedes, pero consideré necesario advertirles cual
era la verdadera posición del General Perón, para que los hechos no resulten
deformados ni aprovechados por quien no debe.

Esperando le lean este texto a sus compañeros, los saluda atentamente,

Doctor Pedro Cossio

SERIA MUY BUENO QUE EL QUE PUEDA LO REENVIE A GENTE JOVEN

lunes, 9 de mayo de 2011

No matarás

No matarás

Horacio Morel (Buenos Aires)06/05/2011

Fuente http://www.paginasdigital.es/v_portal/informacion/informacionver.asp?cod=2312&te=&idage=&vap=0&codrel=1194

Estados Unidos ejecutó a Osama Bin Laden. Sólo hicieron falta 48 horas para saber que el objetivo de la operación militar estadounidense violando (con o sin permiso) soberanía pakistaní era matar y no capturar al líder terrorista, y que éste no estaba armado cuando las fuerzas especiales ingresaron a su bunker. El presidente Obama afirmó que ahora el mundo es un lugar más seguro, y el mundo entero tiene el derecho de dudar de ello aunque algunos cientos o miles festejen en Times Square o frente a la Casa Blanca.

 

La noticia pega fuerte en la conciencia de cualquier hombre bien nacido: ¿asesinar a un terrorista es realmente hacer justicia?, ¿satisface de verdad a quienes han perdido a un ser querido en un ataque terrorista?, ¿es legítima la acción de los EEUU?, ¿tiene un personaje como Bin Laden derecho a un juicio justo?, ¿es así como puede consolidarse la paz en el mundo?

Dejemos a un lado los detalles novelescos del asunto: que en el lugar en el que irrumpieron los marines había una veintena de niños y mujeres, que si se comprobó la identidad del cadáver antes de tirarlo al mar, etc., etc. En todo caso, el lobo se disfraza de cordero y el retrato de Bin Laden nunca va a decorar las paredes de ningún jardín de infantes. De modo que no se trata de victimizar ingenuamente a una verdadera lacra que se cobró miles de vidas inocentes y fanatizó a tantos otros en el culto a la muerte.

En la historia de la civilización, la legalidad es más importante que la justicia (algún día lograremos entenderlo) porque a la larga es el mejor camino para alcanzar una justicia que -aun limitada en cuanto humana- pueda aspirar a ser cada vez más justa, valga la redundancia.

Los criminales como los jerarcas nazis o Milosevic, los déspotas como Sadam Hussein o los terroristas como Bin Laden deben ser juzgados, no asesinados. Merecen serlo, y si al común de la gente le cuesta entenderlo porque venimos fallados de fábrica y tendemos más a la venganza que a la justicia, quien lo merece es la sociedad. La sociedad, antes o tanto como el reo, se merece que sean juzgados. Quien en base a su poder hegemónico decide ejecutar a alguien prescindiendo de la ley y de la legalidad realiza un acto en sí mismo arbitrario, y por ende injusto, aunque invoque legítimas causas. Al hacerlo, no provoca otro efecto que un claro retroceso en el proceso civilizatorio. Barack Obama, al ordenar asesinar a Bin Laden, es responsable de un paso hacia atrás en la historia del progreso humano.

Estados Unidos se coloca deliberadamente al margen de la legalidad valiéndose de su predominio militar absoluto. Lo hace al sustraerse de la competencia de la Corte Penal Internacional de las Naciones Unidas (donde podría haber llevado a Bin Laden) porque no se adhiere al Tratado de Roma de 1998. Y aun así, le quedaba la alternativa de constituir un tribunal ad hoc al estilo de los conformados para juzgar a los responsables de la ex Yugoslavia, a instancias del Consejo de Seguridad de la ONU y al margen de la Corte, pero ni siquiera eso hizo. También desprecia EEUU la legalidad cuando fuerza la interpretación del art. 51 de la Carta de la ONU para justificar la "guerra preventiva" cuando en rigor realmente la prohibición del uso unilateral de la fuerza militar es el pilar que sostiene toda la estructura de las Naciones Unidad y su Constitución.

Todo el diseño del derecho internacional está en crisis, y quien juega el rol de potencia única es el principal responsable de ello. Tiene la posibilidad de castigar en un marco de legalidad los crímenes ajenos pero prefiere ajusticiar por su cuenta, al tiempo que sus crímenes de guerra y "daños colaterales" quedan siempre impunes.

Puede parecer una ironía concederle un proceso a un terrorista, pero no existe otra vía para imponer la institucionalidad, el orden jurídico y la justicia. Desde el domingo a la noche no tenemos un mundo más seguro, tenemos uno más bestial aún.

Ciudad  Autónoma de Buenos Aires
ARGENTINA
 

viernes, 15 de abril de 2011

El Sentido Religioso en la Feria Internacional del Libro

 
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RV: INVITACION VIA CRUCIS - VIERNES 22 ABRIL

 
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Hay un lugar, para aquellos que no quieren ver, donde "No Ver" es perder de vista acontecimientos que nunca mas se volveran a repetir. "Yo no estaba, y si estaba, dormia...","...Ese viejo verso de aquellos que nunca se metieron en nada...."