jueves, 30 de septiembre de 2010

Más argentinos se sienten "clase media" en la Argentina de la cuota fija y sin interés

Más argentinos se sienten "clase media" en la Argentina de la cuota fija y sin interés Guardar

La posibilidad de adquirir bienes financiados hizo que buena parte de la sociedad acceda a productos que antes estaban más vinculados al consumo típico de un peldaño más alto de la pirámide de ingresos. Esto aumentó la sensación de inclusión. ¿Cuánto se debe ganar para formar parte de este segmento?

La extensión de la política de beneficios de los bancos produjo un sustancial cambio en el mercado de consumo, luego de que las entidades sumaran a los descuentos promocionales que venían otorgando sus agresivos planes de pagos en cuotas sin interés.


Y esta posibilidad con la que ahora cuentan muchos argentinos de apostar al "efecto licuación", esto es, diferir el pago de un bien en el tiempo para que dichas cuotas se vayan erosionando en manos de la inflación y de las subas salariales, también produjo alteraciones en los hábitos de compra característicos de los distintos segmentos que conforman la pirámide socioeconómica.

"A la gente no le preocupa tanto cuánto le pesa la cuota del LCD en su sueldo. Su expectativa es que los aumentos de sus ingresos le vayan licuando esa deuda. Pero, sobre todo, sabe que una alta inflación implica que el día de mañana va a consumir menos, entonces trata hacerlo hoy", afirma Andrés Méndez, director de la consultora AMF.

Así las cosas, buena parte de los asalariados ha podido acceder a todo tipo de productos -desde electrodomésticos hasta automóviles– que, sin estos planes, hubiesen quedado lejos de su alcance.

En buen romance, les sirvieron para hacerse de algunos bienes, aunque éstos estén más emparentados con el consumo típico de un peldaño más alto de la pirámide de ingresos.

Así, se sienten "más clase media", aunque técnicamente pueden no serlo (si es que se considera como parámetro excluyente la evolución "real" de sus ingresos).

"Un súper LCD, un buen equipo de audio, ya no son privativos de una determinada clase social. Se democratizaron. Hoy te encontrás con gente que no es la típica de clase media, comprando productos muy emparentados a este segmento", afirmó a este medio el directivo de una de las más importantes cadenas de electrodomésticos.

"No hay, como en los '90, una visión de que consumía aquél que había alcanzado cierta posición social. Ahora el consumo es una aspiración general", sostiene Javier Casas Rúa, de PriceWaterhouseCoopers.

¿Cuánto cuesta la canasta clase media?
Buena parte de los argentinos sienten que pertenecen a este segmento, aún sin saber exactamente el nivel de ingresos mensuales requeridos para formar parte.

"En este último tiempo se dio un gran cambio en la concepción de esta clase social, que se vio favorecida por las políticas de consumo que se han implementado en el país", destaca Martín Apaz, gerente del departamento de Economía de Deloitte.

"Quienes hace varios años se definían como clase media tenían otras aspiraciones. Lo primero a lo que querían acceder era el techo propio o apuntar a una mejor vivienda. Hoy, más alejados de esa posibilidad, se sienten reconfortados con tener el último celular, un buen LCD o hacerse de un 0km", destaca.

En la misma línea, Casas Rúa resalta que "uno de los principales cambios de este último tiempo ha sido el de una caída en el interés por una mayor calidad institucional, en pos de un mayor deseo de gratificación personal".

Para este segmento, la canasta de la clase media contiene algunas particularidades que las distinguen respecto a la de otros niveles socioeconómicos.

Soledad Pérez Duhalde, economista de Abeceb.com, explica que, además del ingreso, este sector se identifica con la preferencia de uso de determinados servicios, tales como un buen sistema de educación o el contar con una reconocida prepaga.

Ahora bien, ¿cuál es ese nivel de ingresos que se requiere para hacer frente a la "canasta clase media"?.

La consultora Ecolatina elaboró, para iProfesional.com, la estructura de gastos asociadas a este segmento, para el caso de una familia tipo con dos hijos en edad escolar.

Del mismo se desprende que se requiere de unos $11.600 para poder cubrir estas necesidades:

Del mismo relevamiento también se desprende que:

  1. En un año, el gasto promedio se incrementó un 22 por ciento.
  2. Alimentos y bebidas fue el que más escaló (34%).
  3. La mitad del presupuesto se esfuma en este ítem, prepaga (plan familiar) y educación (colegio privado subvencionado).

En la misma línea, un reciente informe elaborado por Ernesto Kritz, de SEL Consultores, destaca que para los gastos cotidianos se debe desembolsar un 20% más que hace un año.

Entre ellos, menciona que por un menú ejecutivo debe pagarse un 50% más, un 25% más por la nafta (súper) o por un seguro de autos contra terceros.

No obstante, la recomposición salarial ha permitido mantener el nivel de vida, aunque esta mejora no benefició a todos por igual.

En efecto, los asalariados convencionados han logrado mantener su poder de compra, no así quienes están fuera de convenio.

Así las cosas, y según la última información disponible de mercado (ajustada por suba de precios) el ingreso "familiar" debe ser:

  • Para ser un "clase alta", superior a los $19.000
  • Para ser un clase "media-alta", debe ubicarse entre los $19.000 y $8.000
  • Para ser un clase "media-media", entre los $8.000 y $5.000
  • Para ser un clase "media-baja", el promedio se ubica en los $3.800

El poder de la clase media en el mundo
A la hora de saber cómo se conforma la pirámide social de ingresos a nivel global y su impacto en el consumo, un informe de McKinsey resulta revelador.

La consultora internacional indagó en 24 países, incluida la Argentina, el nivel de ingresos de cada segmento ajustado por el poder de paridad de compra (es decir, el poder adquisitivo "real" de los salarios en cada país después de corregidas las distorsiones que genera el tipo de cambio).

De la investigación se desprende que:

  • La clase más alta genera una demanda del 2% del total.
  • El segmento más bajo, aunque comprenda el 60% de la población relevada, sólo participa en un 28% del consumo general.
  • La clase media, en cambio, en sus 3 categorías, representa el 70% del mercado del consumo.

Cambio de hábito
El mercado está viviendo un profundo procesos de cambios.

Al respecto, desde Deloitte destacan dos cuestiones fundamentales:

  • Una tiene que ver con los aumentos salariales que, junto con el financiamiento en cuotas y a tasa fija, permite que más gente se vuelque al consumo.

  • Otra tiene que ver con la posibilidad con la que cuentan hoy los sectores más bajos para acceder a bienes de consumo durables que, bajo otras circunstancias, encontrarían más dificultades para hacerlo.

"Creo que los planes de pago en cuotas influyen más que el salario. Mucha gente mira sólo el pago mensual y si lo puede afrontar", sostiene Apaz.

¿Qué factores impulsan el mayor consumo?
Está claro que un millón de LCDs no pueden ser comprados únicamente por las familias de altos ingresos, sino que implica una masificación del consumo, que incluye a gran parte de la población que se encontraba anteriormente más alejada de las góndolas.

Kritz coincide en que el boom de compras fue impulsado en gran medida por los fuertes incrementos remunerativos alcanzados por los asalariados dentro de convenio. "Para ellos, hubo una mejora de bienestar importante", apunta Kritz.

"Los asalariados registrados (privados y públicos) concentran cerca de dos tercios de los ingresos laborales y algo más de la mitad del correspondiente al total de los hogares. Un incremento real en sus ingresos tiene un efecto sobre el consumo privado varias veces mayor que el de otras fuentes, como pueden ser las transferencias públicas", resalta Kritz.

Esta sensación de mejora percibida en el nivel de ingresos viene acompañada por una mayor propensión a gastar.

A diferencia de otros años, hoy hay menos argentinos que buscan tener el dinero "debajo del colchón" y optan por adelantar consumos, desde adquirir productos tecnológicos hasta cancelar un viaje en cómodas cuotas.

Además, los elementos que han contribuido a este repunte son:

  • Subas salariales sin techo. Los altos aumentos nominales en las negociaciones paritarias han convertido a los asalariados bajo convenio en la "locomotora" del consumo.

  • Menor temor a perder el empleo. Es el elemento que tanto economistas como empresarios señalan como condición básica para que se dé una reactivación (sobre todo si es a crédito).

  • Mayor predisposición a tomar un préstamo. Un informe de la consultora Deloitte revela que la financiación bancaria para el consumo viene creciendo a un ritmo del 30 por ciento, y que las familias tienen una deuda de dos ingresos mensuales.

  • Crédito hasta en el segmento no bancarizado. Según datos de PWC, los hogares con ingresos menores a $2.000, generalmente trabajadores que no tienen cuentas sueldo, vienen accediendo de manera acelerada a la financiación mediante uso de plásticos. Tal es así que ya mueven un volumen de $7.000 millones.

Pero, buceando más profundo entre las motivaciones para adquirir productos caros, los analistas encuentran factores que van desde la coyuntura económica hasta cambios culturales de la sociedad.

Entre las causas más ligadas a la economía, se ubica el concepto de "ahorrar consumiendo", del que diera cuenta iProfesional.com.

Es decir, la visualización de los bienes durables como una forma de proteger el ingreso en un entorno de alta inflación.

Y es en este contexto de protección del dinero, en el que el sector de clase media dice presente dejando en claro que la propensión a consumir no hace distinciones sociales.

"Hoy lo que la gente le exige a los gobiernos es mantener su statu quo y la posibilidad de seguir haciéndose de bienes. Y esto se traslada hacia todos los sectores sociales", concluye Casas Rúa.

Guillermina Fossati
iProfesional.com

Ciudad  Autónoma de Buenos Aires
ARGENTINA
 

lunes, 27 de septiembre de 2010

El plan "conquista de la clase media" ya arrancó, a un año de las elecciones

El plan "conquista de la clase media" ya arrancó, a un año de las elecciones

http://www.iprofesional.com/notas/104691-El-plan-conquista-de-la-clase-media-ya-arranco-a-un-ano-de-las-elecciones.html

Empleados con los salarios en dólares más altos de la región, trabajadores participando en ganancias de empresas, lluvia de pesos en el mercado, boom de compras y hasta netbooks gratis en escuelas. ¿Cuál es el decálogo de medidas para que el "operativo seducción" llegue a todos los niveles sociales?
 

El plan del Gobierno ya está en marcha, aunque falte un año para las elecciones.


Si hubiera que bautizarlo con un nombre, indudablemente éste sería "la conquista de la clase media y de los trabajadores".

No es casual que esté por convertirse en ley el proyecto para repartir ganancias de empresas entre empleados. O que se busque limitar el trabajo de fines de semana en comercios.

Tampoco resulta azaroso que sea –nada más y nada menos– que el propio diputado y abogado de la CGT, Héctor Recalde, quien impulse la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, para que éste sea, en última instancia, el "agente financiero del Estado" (léase, que pueda contar con más margen para emitir dinero para financiar gasto público).

Pero esto no es todo. A estos dos puntos clave se suman:
  • El impulso a una nueva ley de ART, con muchos más beneficios para el trabajador.
  • El propiciar acuerdos salariales sin techo, trasladando el problema de la inflación al sector privado.
  • El favorecer la "lluvia de pesos", para llenar el bolsillo de los argentinos.
  • El repartir netbooks, para que haya más computadoras en las escuelas públicas.
  • El avanzar en la mejora tanto de jubilaciones como de la asignación universal por hijo.
  • El darle un fuerte impulso al consumo, manteniendo planchadas otras opciones de inversión.
  • El llevar a los salarios en dólares a uno de los más altos de la región.
  • El proyecto que está en manos de la Comisión Nacional de Valores (CNV), para ofrecer créditos hipotecarios a tasas subsidiadas.

Este decálogo forma parte de la batería de medidas del Ejecutivo orientadas a desplegar al máximo su "poder de seducción".

Para algunos analistas, es el camino "obligado", habida cuenta del encontronazo con los medios de comunicación más masivos, de cara a la contienda electoral.

Y, si la balanza tiene que inclinarse hacia un lado éste seguramente será el del obrero y el trabajador, más que el del empresariado, que no ve con buenos ojos algunas de estas iniciativas.

Objeto de seducción
El objetivo es ganar votos, en todos los estratos sociales. Y para ello, nada mejor que llenar de dinero el bolsillo de los argentinos.

El entorno gubernamental está convencido de que no existe mejor política electoral que hacer que la sociedad consuma.

Es por ello que, desde diciembre de 2009, el ex presidente Néstor Kirchner (sin saber a ciencia cierta cómo iba a darse el año) ya había puesto por anticipado la cifra "piso" de crecimiento: 7% en 2010. Aun cuando este repunte del PBI tuviera que pagarse con la inflación que fuera necesaria.

Tal como diera cuenta iProfesional.com, el matrimonio K es consciente de la fuerte correlación (80%) que existe entre la imagen del Ejecutivo y el repunte del PBI. Y sabe que cuanto más crezca el país, más votos podrán cosechar en las urnas (ver nota: Argentinos confiesan por qué prefieren pagar con inflación el crecimiento del país).

"Con la fuerte recuperación de la economía, la imagen pública de la Presidenta viene mostrando un crecimiento sostenido, hasta llegar a un 40% de aprobación, un nivel comparable con el que tenía a comienzos de 2008, antes de que comenzara el conflicto con el campo", afirma Santiago Rossi, director de la consultora Ipsos Mora y Araujo.

El consumo no se mancha
La estrategia a la que apuntan actualmente todas las políticas oficiales es la de garantizar una continuidad en el boom de consumo y no permitir que el mismo se diluya.

En tanto, las encuestas de expectativas muestran que la confianza, tanto en la situación general del país como en particular de los individuos sigue en aumento.

Se mantiene la predisposición por hacerse de bienes durables (inmuebles, automóviles, electrodomésticos) sin señales de que haya un amesetamiento, más allá del pico registrado en el Mundial.

"No hay señales de que el ritmo de consumo vaya a caer. La disponibilidad de crédito va a seguir alta, porque a los bancos les conviene concentrar recursos en los préstamos de corto plazo, donde hay menos riesgo", afirma Alejo Espora, economista del Banco Ciudad.

Como muchos de sus colegas, distingue las diferentes situaciones del segmento de ingresos medios y altos (que compra a crédito y va "licuando" las cuotas), respecto del de los niveles bajos (que sufre más directamente la erosión cotidiana de la suba de precios).

Todos están invitados a la fiesta
Para que el plan de seducción funcione, el mismo tiene que tener como premisa el de ser bien abarcativo e incluir a los diferentes grupos sociales de la pirámide socieconómica.

1. Para el sector de ingresos bajos

  • Nuevos ajustes en los subsidios estatales para las cooperativas de trabajo. Se analiza una mejora de forma tal que quienes reciben esta ayuda estatal para salir de la desocupación puedan equiparar su ingreso con el salario mínimo. Esto implicaría una suba del 45% para este programa, que ha asistido a unas 125.000 personas.

  • Asignación universal por hijo y jubilaciones. Tras el aumento del 22% y 17% respectivamente -y que implica una inyección adicional anual de $16.000 millones en la economía- ya se está analizando un pago extraordinario, a modo de aguinaldo, que estaría en el orden de los $300 (que tendrá como destino casi inmediato el consumo de bienes de la canasta básica).

  • Más computadoras en escuelas públicas. Uno de los proyectos a los que el Gobierno apuesta con más convicción es el del reparto gratuito de netbooks con conexión a Internet para los alumnos y docentes estatales. En la puesta en marcha del plan se habló de una primera etapa de 350.000 unidades. Sin embargo, ya se busca una mayor celeridad, de manera de llegar en el transcurso de 2011 a los 3.000.000 millones de equipos entregados.

  • Transporte público con tarifa preferencial. Los jubilados y beneficiarios de planes sociales pagarán un precio diferenciado. La implementación de la medida depende de que se ponga en práctica el nuevo sistema de boleto electrónico.

2. Para los sectores sindicalizados

  • Vía libre a los aumentos salariales. El Gobierno ya dio señales en el sentido de que continuará dando su aval a las negociaciones paritarias "sin techo Moyano". Por ello, este año buena parte de los incrementos superaron el 30% y llegaron al 35 por ciento. También los acuerdos se hicieron por períodos más cortos, atados a mejoras escalonadas. Y se estipularon cláusulas de reapertura, en caso de que la suba de precios traspase un determinado umbral. La misma foto es la que se verá en 2011.

  • Mayores beneficios para el trabajador. Tal como diera cuenta iProfesional.com, el diputado de la CGT Héctor Recalde lleva presentados un total de 84 proyectos que apuntan a modificar la actual Ley de Contrato de Trabajo de manera sustancial. A modo de ejemplo, los pagos no remunerativos irán desapareciendo del mapa empresarial, tal como sucedió con los tickets. Esto se suma a los cambios mencionados en ART, reparto de utilidades empresarias, mayor beneficio a empleados por trabajar fines de semana, ampliación de licencias por maternidad y paternidad, entre un sinfín de puntos.

3. Para la clase media-alta

  • Altos salarios en dólares. La confirmación de un billete verde planchado durante todo 2011 implica un mayor poder de compra de productos y servicios con precio internacional. Dentro de esto se enmarcan los artículos de alta tecnología, autos importados y viajes al exterior, entre otros, que se harán tan accesibles como no se registraba desde los años de la convertibilidad.

  • Mayor esparcimiento. Recientemente el Gobierno presentó un proyecto de ley para elevar a 15 el total de feriados. De esta manera, la iniciativa oficial dejó establecido al menos uno por mes. Y contempla extenderlos para hacer "un puente" cuando los días festivos caigan martes o jueves, de manera que el lunes o el viernes, en cada caso, también sean jornadas no laborables.

  • Adelanto de consumo. El mantenimiento de tasas negativas, en un contexto de alta inflación, incentiva la compra de bienes durables a crédito, de tal forma que la suba de precios (y la consiguiente indexación salarial) garantice la progresiva "licuación" de las cuotas fijas en pesos.

  • Hipotecarios a tasas subsidiadas. Este punto es, todavía, la mayor deuda de la gestión K. A pesar de la recuperación económica y del boom de créditos al consumo, el mercado de hipotecas muestra una muy baja actividad. En este aspecto, tal como diera cuenta este medio, está bajo estudio de la CNV una iniciativa que intenta vincular a la construcción con el mercado de capitales (ver nota: Cómo será el plan oficial para que la clase media invierta en ladrillos).

¿Quién paga?
Ante la enumeración de medidas y políticas cuyo eje central es el incentivo a la demanda y el sostenimiento de altos niveles de consumo, la pregunta inevitable es cómo se logrará apuntalar este "operativo conquista".

Y ahí es donde entran en juego dos palabras: soja y Brasil. La primera para asegurar la lluvia de dólares. La segunda para incentivar la demanda (a modo de ejemplo, cabe recordar que la mitad de los autos que se producen localmente se venden en el país vecino).

"Lo que empuja el consumo no es sólo el aumento nominal de los salarios. Hay que buscar la explicación de los altos niveles de venta que estamos viendo por el lado de la exportación agrícola. Ese es el ingreso de dinero que verdaderamente está impulsando la economía", afirma Jorge Colina, investigador jefe de la fundación Idesa.

En este sentido, el mercado internacional de materias primas parece garantizar altos precios para la soja argentina durante un buen tiempo. En estos días, la cotización pasó los u$s400 millones por tonelada y ya se habla de un fenómeno similar al que en 2008 llevó los valores a niveles récord.

"El contexto global permite una circunstancia favorable como nunca tuvimos en 200 años de existencia", destaca el economista Ricardo López Murphy.

"El ingreso de divisas genera un margen como para que la situación actual siga. Va a haber complicaciones a mediano plazo, pero el Gobierno puede asegurarse que en todo el 2011 haya un consumo parecido al que estamos viendo ahora", destaca Eric Ritondale, economista de Econviews.

Y agrega un dato relevante: "Cuando el Gobierno inyecta liquidez a través de jubilaciones y planes sociales, sabe que ese dinero va a un público que no es demandante de dólares. Va todo al consumo de la canasta básica. No es un punto menor, en un país donde el enfriamiento de la economía va junto con la salida de capitales".

¿Se traducirá este empuje consumista en un apoyo político al Gobierno? Los análisis apuntan a que hay una alta probabilidad, incluso en aquellos sectores sociales que a priori pueden parecer críticos del oficialismo.

A la hora de votar, "sólo en algunos momentos los ciudadanos hacen opciones francamente ideológicas, por principios independientes de sus intereses más inmediatos", escribió la analista Beatriz Sarlo en un artículo.

Su visión es que los sectores de ingresos medios verán con mejores ojos al Gobierno cuanto mayor sea la mejora que perciban en su situación económica familiar.

En tanto, Javier Casas Rua, socio de PriceWaterhouse Coopers, sostiene que el consumo, como una forma de afirmación individual, va de la mano con una "despolitización" de la población.

"Uno de los principales cambios de los últimos años es una caída en la demanda de una mayor calidad institucional y un deseo de gratificación personal. No hay, como en los '90, una visión de que consumía aquél que había alcanzado cierta posición social. Ahora el consumo es una aspiración general. Y el Gobierno lo sabe", sostiene Casas Rua.

Un comparativo muy acertado para ilustrar la situación actual. Y también para imaginarse en qué medida la sociedad tendrá en cuenta su bolsillo a la hora de votar.

Fernando Gutiérrez
©iProfesional.com

Ciudad  Autónoma de Buenos Aires
ARGENTINA
 

viernes, 24 de septiembre de 2010

Congregación para la fe Consideraciones acerca del proyecto de reconocimiento legal de unión entre personas homosexuales

CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE

CONSIDERACIONES
ACERCA DE LOS PROYECTOS
DE RECONOCIMIENTO LEGAL
DE LAS UNIONES
ENTRE PERSONAS HOMOSEXUALES

 

INTRODUCCIÓN

1. Recientemente, el Santo Padre Juan Pablo II y los Dicasterios competentes de la Santa Sede (1) han tratado en distintas ocasiones cuestiones concernientes a la homosexualidad. Se trata, en efecto, de un fenómeno moral y social inquietante, incluso en aquellos Países donde no es relevante desde el punto de vista del ordenamiento jurídico. Pero se hace más preocupante en los Países en los que ya se ha concedido o se tiene la intención de conceder reconocimiento legal a las uniones homosexuales, que, en algunos casos, incluye también la habilitación para la adopción de hijos. Las presentes Consideraciones no contienen nuevos elementos doctrinales, sino que pretenden recordar los puntos esenciales inherentes al problema y presentar algunas argumentaciones de carácter racional, útiles para la elaboración de pronunciamientos más específicos por parte de los Obispos, según las situaciones particulares en las diferentes regiones del mundo, para proteger y promover la dignidad del matrimonio, fundamento de la familia, y la solidez de la sociedad, de la cual esta institución es parte constitutiva. Las presentes Consideraciones tienen también como fin iluminar la actividad de los políticos católicos, a quienes se indican las líneas de conducta coherentes con la conciencia cristiana para cuando se encuentren ante proyectos de ley concernientes a este problema.(2) Puesto que es una materia que atañe a la ley moral natural, las siguientes Consideraciones se proponen no solamente a los creyentes sino también a todas las personas comprometidas en la promoción y la defensa del bien común de la sociedad.

 

I. NATURALEZA Y CARACTERÍSTICAS
IRRENUNCIABLES DEL MATRIMONIO

2. La enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio y la complementariedad de los sexos repropone una verdad puesta en evidencia por la recta razón y reconocida como tal por todas las grandes culturas del mundo. El matrimonio no es una unión cualquiera entre personas humanas. Ha sido fundado por el Creador, que lo ha dotado de una naturaleza propia, propiedades esenciales y finalidades.(3) Ninguna ideología puede cancelar del espíritu humano la certeza de que el matrimonio en realidad existe únicamente entre dos personas de sexo opuesto, que por medio de la recíproca donación personal, propia y exclusiva de ellos, tienden a la comunión de sus personas. Así se perfeccionan mutuamente para colaborar con Dios en la generación y educación de nuevas vidas.

3. La verdad natural sobre el matrimonio ha sido confirmada por la Revelación contenida en las narraciones bíblicas de la creación, expresión también de la sabiduría humana originaria, en la que se deja escuchar la voz de la naturaleza misma. Según el libro del Génesis, tres son los datos fundamentales del designo del Creador sobre el matrimonio.

En primer lugar, el hombre, imagen de Dios, ha sido creado «  varón y hembra  » (Gn 1, 27). El hombre y la mujer son iguales en cuanto personas y complementarios en cuanto varón y hembra. Por un lado, la sexualidad forma parte de la esfera biológica y, por el otro, ha sido elevada en la criatura humana a un nuevo nivel, personal, donde se unen cuerpo y espíritu.

El matrimonio, además, ha sido instituido por el Creador como una forma de vida en la que se realiza aquella comunión de personas que implica el ejercicio de la facultad sexual. «  Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y se harán una sola carne  » (Gn 2, 24).

En fin, Dios ha querido donar a la unión del hombre y la mujer una participación especial en su obra creadora. Por eso ha bendecido al hombre y la mujer con las palabras: «  Sed fecundos y multiplicaos  » (Gn 1, 28). En el designio del Creador complementariedad de los sexos y fecundidad pertenecen, por lo tanto, a la naturaleza misma de la institución del matrimonio.

Además, la unión matrimonial entre el hombre y la mujer ha sido elevada por Cristo a la dignidad de sacramento. La Iglesia enseña que el matrimonio cristiano es signo eficaz de la alianza entre Cristo y la Iglesia (cf. Ef 5, 32). Este significado cristiano del matrimonio, lejos de disminuir el valor profundamente humano de la unión matrimonial entre el hombre la mujer, lo confirma y refuerza (cf. Mt 19, 3-12; Mc 10, 6-9).

4. No existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia. El matrimonio es santo, mientras que las relaciones homosexuales contrastan con la ley moral natural. Los actos homosexuales, en efecto, «  cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso  ».(4)

En la Sagrada Escritura las relaciones homosexuales «  están condenadas como graves depravaciones... (cf. Rm 1, 24-27; 1 Cor 6, 10; 1 Tim 1, 10). Este juicio de la Escritura no permite concluir que todos los que padecen esta anomalía sean personalmente responsables de ella; pero atestigua que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados  ».(5) El mismo juicio moral se encuentra en muchos escritores eclesiásticos de los primeros siglos,(6) y ha sido unánimemente aceptado por la Tradición católica.

Sin embargo, según la enseñanza de la Iglesia, los hombres y mujeres con tendencias homosexuales «  deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta  ».(7) Tales personas están llamadas, como los demás cristianos, a vivir la castidad.(8) Pero la inclinación homosexual es «  objetivamente desordenada  »,(9) y las prácticas homosexuales «  son pecados gravemente contrarios a la castidad  ».(10)

 

II. ACTITUDES ANTE EL PROBLEMA
DE LAS UNIONES HOMOSEXUALES

5. Con respecto al fenómeno actual de las uniones homosexuales, las autoridades civiles asumen actitudes diferentes: A veces se limitan a la tolerancia del fenómeno; en otras ocasiones promueven el reconocimiento legal de tales uniones, con el pretexto de evitar, en relación a algunos derechos, la discriminación de quien convive con una persona del mismo sexo; en algunos casos favorecen incluso la equivalencia legal de las uniones homosexuales al matrimonio propiamente dicho, sin excluir el reconocimiento de la capacidad jurídica a la adopción de hijos.

Allí donde el Estado asume una actitud de tolerancia de hecho, sin implicar la existencia de una ley que explícitamente conceda un reconocimiento legal a tales formas de vida, es necesario discernir correctamente los diversos aspectos del problema. La conciencia moral exige ser testigo, en toda ocasión, de la verdad moral integral, a la cual se oponen tanto la aprobación de las relaciones homosexuales como la injusta discriminación de las personas homosexuales. Por eso, es útil hacer intervenciones discretas y prudentes, cuyo contenido podría ser, por ejemplo, el siguiente: Desenmascarar el uso instrumental o ideológico que se puede hacer de esa tolerancia; afirmar claramente el carácter inmoral de este tipo de uniones; recordar al Estado la necesidad de contener el fenómeno dentro de límites que no pongan en peligro el tejido de la moralidad pública y, sobre todo, que no expongan a las nuevas generaciones a una concepción errónea de la sexualidad y del matrimonio, que las dejaría indefensas y contribuiría, además, a la difusión del fenómeno mismo. A quienes, a partir de esta tolerancia, quieren proceder a la legitimación de derechos específicos para las personas homosexuales conviventes, es necesario recordar que la tolerancia del mal es muy diferente a su aprobación o legalización.

Ante el reconocimiento legal de las uniones homosexuales, o la equiparación legal de éstas al matrimonio con acceso a los derechos propios del mismo, es necesario oponerse en forma clara e incisiva. Hay que abstenerse de cualquier tipo de cooperación formal a la promulgación o aplicación de leyes tan gravemente injustas, y asimismo, en cuanto sea posible, de la cooperación material en el plano aplicativo. En esta materia cada cual puede reivindicar el derecho a la objeción de conciencia.

 

III. ARGUMENTACIONES RACIONALES
CONTRA EL RECONOCIMIENTO LEGAL
DE LAS UNIONES HOMOSEXUALES

6. La comprensión de los motivos que inspiran la necesidad de oponerse a las instancias que buscan la legalización de las uniones homosexuales requiere algunas consideraciones éticas específicas, que son de diferentes órdenes.

De orden racional

La función de la ley civil es ciertamente más limitada que la de la ley moral,(11) pero aquélla no puede entrar en contradicción con la recta razón sin perder la fuerza de obligar en conciencia.(12) Toda ley propuesta por los hombres tiene razón de ley en cuanto es conforme con la ley moral natural, reconocida por la recta razón, y respeta los derechos inalienables de cada persona.(13) Las legislaciones favorables a las uniones homosexuales son contrarias a la recta razón porque confieren garantías jurídicas análogas a las de la institución matrimonial a la unión entre personas del mismo sexo. Considerando los valores en juego, el Estado no puede legalizar estas uniones sin faltar al deber de promover y tutelar una institución esencial para el bien común como es el matrimonio.

Se podría preguntar cómo puede contrariar al bien común una ley que no impone ningún comportamiento en particular, sino que se limita a hacer legal una realidad de hecho que no implica, aparentemente, una injusticia hacia nadie. En este sentido es necesario reflexionar ante todo sobre la diferencia entre comportamiento homosexual como fenómeno privado y el mismo como comportamiento público, legalmente previsto, aprobado y convertido en una de las instituciones del ordenamiento jurídico. El segundo fenómeno no sólo es más grave sino también de alcance más vasto y profundo, pues podría comportar modificaciones contrarias al bien común de toda la organización social. Las leyes civiles son principios estructurantes de la vida del hombre en sociedad, para bien o para mal. Ellas «  desempeñan un papel muy importante y a veces determinante en la promoción de una mentalidad y de unas costumbres  ».(14) Las formas de vida y los modelos en ellas expresados no solamente configuran externamente la vida social, sino que tienden a modificar en las nuevas generaciones la comprensión y la valoración de los comportamientos. La legalización de las uniones homosexuales estaría destinada por lo tanto a causar el obscurecimiento de la percepción de algunos valores morales fundamentales y la desvalorización de la institución matrimonial.

De orden biológico y antropológico

7. En las uniones homosexuales están completamente ausentes los elementos biológicos y antropológicos del matrimonio y de la familia que podrían fundar razonablemente el reconocimiento legal de tales uniones. Éstas no están en condiciones de asegurar adecuadamente la procreación y la supervivencia de la especie humana. El recurrir eventualmente a los medios puestos a disposición por los recientes descubrimientos en el campo de la fecundación artificial, además de implicar graves faltas de respeto a la dignidad humana,(15) no cambiaría en absoluto su carácter inadecuado.

En las uniones homosexuales está además completamente ausente la dimensión conyugal, que representa la forma humana y ordenada de las relaciones sexuales. Éstas, en efecto, son humanas cuando y en cuanto expresan y promueven la ayuda mutua de los sexos en el matrimonio y quedan abiertas a la transmisión de la vida.

Como demuestra la experiencia, la ausencia de la bipolaridad sexual crea obstáculos al desarrollo normal de los niños eventualmente integrados en estas uniones. A éstos les falta la experiencia de la maternidad o de la paternidad. La integración de niños en las uniones homosexuales a través de la adopción significa someterlos de hecho a violencias de distintos órdenes, aprovechándose de la débil condición de los pequeños, para introducirlos en ambientes que no favorecen su pleno desarrollo humano. Ciertamente tal práctica sería gravemente inmoral y se pondría en abierta contradicción con el principio, reconocido también por la Convención Internacional de la ONU sobre los Derechos del Niño, según el cual el interés superior que en todo caso hay que proteger es el del infante, la parte más débil e indefensa.

De orden social

8. La sociedad debe su supervivencia a la familia fundada sobre el matrimonio. La consecuencia inevitable del reconocimiento legal de las uniones homosexuales es la redefinición del matrimonio, que se convierte en una institución que, en su esencia legalmente reconocida, pierde la referencia esencial a los factores ligados a la heterosexualidad, tales como la tarea procreativa y educativa. Si desde el punto de vista legal, el casamiento entre dos personas de sexo diferente fuese sólo considerado como uno de los matrimonios posibles, el concepto de matrimonio sufriría un cambio radical, con grave detrimento del bien común. Poniendo la unión homosexual en un plano jurídico análogo al del matrimonio o la familia, el Estado actúa arbitrariamente y entra en contradicción con sus propios deberes.

Para sostener la legalización de las uniones homosexuales no puede invocarse el principio del respeto y la no discriminación de las personas. Distinguir entre personas o negarle a alguien un reconocimiento legal o un servicio social es efectivamente inaceptable sólo si se opone a la justicia.(16) No atribuir el estatus social y jurídico de matrimonio a formas de vida que no son ni pueden ser matrimoniales no se opone a la justicia, sino que, por el contrario, es requerido por ésta.

Tampoco el principio de la justa autonomía personal puede ser razonablemente invocado. Una cosa es que cada ciudadano pueda desarrollar libremente actividades de su interés y que tales actividades entren genéricamente en los derechos civiles comunes de libertad, y otra muy diferente es que actividades que no representan una contribución significativa o positiva para el desarrollo de la persona y de la sociedad puedan recibir del estado un reconocimiento legal específico y cualificado. Las uniones homosexuales no cumplen ni siquiera en sentido analógico remoto las tareas por las cuales el matrimonio y la familia merecen un reconocimiento específico y cualificado. Por el contrario, hay suficientes razones para afirmar que tales uniones son nocivas para el recto desarrollo de la sociedad humana, sobre todo si aumentase su incidencia efectiva en el tejido social.

De orden jurídico

9. Dado que las parejas matrimoniales cumplen el papel de garantizar el orden de la procreación y son por lo tanto de eminente interés público, el derecho civil les confiere un reconocimiento institucional. Las uniones homosexuales, por el contrario, no exigen una específica atención por parte del ordenamiento jurídico, porque no cumplen dicho papel para el bien común.

Es falso el argumento según el cual la legalización de las uniones homosexuales sería necesaria para evitar que los convivientes, por el simple hecho de su convivencia homosexual, pierdan el efectivo reconocimiento de los derechos comunes que tienen en cuanto personas y ciudadanos. En realidad, como todos los ciudadanos, también ellos, gracias a su autonomía privada, pueden siempre recurrir al derecho común para obtener la tutela de situaciones jurídicas de interés recíproco. Por el contrario, constituye una grave injusticia sacrificar el bien común y el derecho de la familia con el fin de obtener bienes que pueden y deben ser garantizados por vías que no dañen a la generalidad del cuerpo social.(17)

 

IV. COMPORTAMIENTO
DE LOS POLÍTICOS CATÓLICOS
ANTE LEGISLACIONES FAVORABLES
A LAS UNIONES HOMOSEXUALES

10. Si todos los fieles están obligados a oponerse al reconocimiento legal de las uniones homosexuales, los políticos católicos lo están en modo especial, según la responsabilidad que les es propia. Ante proyectos de ley a favor de las uniones homosexuales se deben tener en cuenta las siguientes indicaciones éticas.

En el caso de que en una Asamblea legislativa se proponga por primera vez un proyecto de ley a favor de la legalización de las uniones homosexuales, el parlamentario católico tiene el deber moral de expresar clara y públicamente su desacuerdo y votar contra el proyecto de ley. Conceder el sufragio del propio voto a un texto legislativo tan nocivo del bien común de la sociedad es un acto gravemente inmoral.

En caso de que el parlamentario católico se encuentre en presencia de una ley ya en vigor favorable a las uniones homosexuales, debe oponerse a ella por los medios que le sean posibles, dejando pública constancia de su desacuerdo; se trata de cumplir con el deber de dar testimonio de la verdad. Si no fuese posible abrogar completamente una ley de este tipo, el parlamentario católico, recordando las indicaciones dadas en la Encíclica Evangelium Vitæ, «  puede lícitamente ofrecer su apoyo a propuestas encaminadas a limitar los daños de esa ley y disminuir así los efectos negativos en el ámbito de la cultura y de la moralidad pública  », con la condición de que sea «  clara y notoria a todos  » su «  personal absoluta oposición  » a leyes semejantes y se haya evitado el peligro de escándalo.(18) Eso no significa que en esta materia una ley más restrictiva pueda ser considerada como una ley justa o siquiera aceptable; se trata de una tentativa legítima, impulsada por el deber moral, de abrogar al menos parcialmente una ley injusta cuando la abrogación total no es por el momento posible.

 

CONCLUSIÓN

11. La Iglesia enseña que el respeto hacia las personas homosexuales no puede en modo alguno llevar a la aprobación del comportamiento homosexual ni a la legalización de las uniones homosexuales. El bien común exige que las leyes reconozcan, favorezcan y protejan la unión matrimonial como base de la familia, célula primaria de la sociedad. Reconocer legalmente las uniones homosexuales o equipararlas al matrimonio, significaría no solamente aprobar un comportamiento desviado y convertirlo en un modelo para la sociedad actual, sino también ofuscar valores fundamentales que pertenecen al patrimonio común de la humanidad. La Iglesia no puede dejar de defender tales valores, para el bien de los hombres y de toda la sociedad.

El Sumo Pontífice Juan Pablo II, en la audiencia concedida al Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 28 de marzo de 2003, ha aprobado las presentes Consideraciones, decididas en la Sesión Ordinaria de la misma, y ha ordenado su publicación.

Dado en Roma, en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 3 de junio de 2003, memoria de San Carlos Lwanga y Compañeros, mártires.

Joseph Card. Ratzinger
Prefecto

Angelo Amato, S.D.B.
Arzobispo titular de Sila
Secretario


(1) Cf. Juan Pablo II, Alocución con ocasión del rezo del Angelus, 20 de febrero de 1994 y 19 de junio de 1994; Discurso a los participantes en la Asamblea Plenaria del Pontificio Consejo para la Familia, 24 de marzo de 1999; Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 2357-2359, 2396; Congregación para la Doctrina de la Fe, Declaración Persona humana, 29 de diciembre de 1975, n. 8; Carta sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, 1 de octubre de 1986; Algunas consideraciones concernientes a la Respuesta a propuestas de ley sobre la no discriminación de las personas homosexuales, 24 de julio de 1992; Pontificio Consejo para la Familia, Carta a los Presidentes de las Conferencias Episcopales de Europa sobre la resolución del Parlamento Europeo en relación a las parejas de homosexuales, 25 de marzo de 1994; Familia, matrimonio y «  uniones de hecho  », 26 de julio de 2000, n. 23.

(2) Cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Nota doctrinal sobre algunas cuestiones relativas al compromiso y la conducta de los católicos en la vida política, 24 de noviembre de 2002, n. 4.

(3) Cf. Concilio Vaticano II, Constitución pastoral Gaudium et spes, n. 48.

(4) Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2357.

(5) Congregación para la Doctrina de la Fe, Declaración Persona humana, 29 de diciembre de 1975, n. 8.

(6) Cf. por ejemplo S. Policarpo, Carta a los Filipenses, V, 3; S. Justino, Primera Apología, 27, 1-4; Atenágoras, Súplica por los cristianos, 34.

(7) Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2358; Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, 1 de octubre de 1986, n. 12.

(8) Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2359; Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, 1 de octubre de 1986, n. 12.

(9) Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2358.

(10) Cf. Ibid., n. 2396.

(11) Cf. Juan Pablo II, Carta Encíclica Evangelium vitæ, 25 de marzo de 1995, n. 71.

(12) Cf. ibid., n. 72.

(13) Cf. Sto. Tomás de Aquino, Summa Theologiæ, I-II, p. 95, a. 2.

(14) Juan Pablo II, Carta Encíclica Evangelium vitæ, 25 de marzo de 1995, n. 90.

(15) Congregación para la Doctrina de la Fe, Instrucción Donum vitæ, 22 de febrero de 1987, II. A. 1-3.

(16) Cf. Sto. Tomás de Aquino, Summa Theologiæ, II-II, p. 63, a.1, c.

(17) No hay que olvidar que subsiste siempre «  el peligro de que una legislación que haga de la homosexualidad una base para poseer derechos pueda estimular de hecho a una persona con tendencia homosexual a declarar su homosexualidad, o incluso a buscar un partner con el objeto de aprovecharse de las disposiciones de la ley  » (Congregación para la Doctrina de la Fe, Algunas consideraciones concernientes a la Respuesta a propuestas de ley sobre la no discriminación de las personas homosexuales, 24 de julio de 1992, n. 14).

(18) Juan Pablo II, Carta Encíclica Evangelium vitæ, 25 de marzo de 1995, n. 73.

 

Paz Fernández Cueto TOLERANCIA ES MUY POCO

TOLERANCIA ES MUY POCO.
 
Paz Fernandez Cueto  (Reforma-20.08.2010)
 
La última resolución de la SCJN acerca del matrimonio entre homosexuales y su derecho a adoptar ha dado mucho de que hablar, y no se esperaba menos, suscitando polémicas inéditas entre autoridades eclesiásticas y gubernamentales, como es el caso del cardenal Sandoval y la demanda que Ebrard ha presentado en su contra.
 
Sin detenerme en las expresiones inapropiadas del primero, o en las reacciones poco inteligentes del segundo, por no calcular eventualmente el costo político que conlleva su acción, habría que aprovechar la coyuntura para formar criterios y definir posturas con relación a un tema trascendental, en consideración a la población católica de nuestro país, afectada por las decisiones de la Corte.
 
Durante el Encuentro Mundial de las Familias llevado a cabo en esta ciudad en enero del 2009, recuerdo una respuesta que en su momento me fue muy ilustrativa, cuando en entrevista con Adela Micha el cardenal de Tegucigalpa, Óscar Rodríguez Maradiaga, a la pregunta directa de Adela si en la Iglesia no se tolera a los homosexuales, él respondió: efectivamente, no los toleramos, los amamos, resumiendo magistralmente, acorde a la doctrina de la Iglesia, lo que en ocasiones no sabemos expresar ni tal vez vivir algunos que nos llamamos cristianos. Y es que en realidad tolerar es muy poco, locución un tanto mezquina que deja mucho que desear, si consideramos que la dignidad de toda persona emana sin distinción de sexo, raza, tamaño, color, religión o postura política, en ser, imagen y semejanza de Dios. Fundamentar la dignidad de la persona humana en otra realidad resulta bastante complejo si quitamos la Filiación Divina como sustento de la fraternidad universal.
 
El oponerse a la relación homosexual, y en consecuencia a este tipo de matrimonios, no quiere decir desprecio a las personas que por una u otra razón tengan esta tendencia, significa fidelidad a una doctrina de la cual la Iglesia sólo es depositaria, en congruencia con lo que dice la Escritura y con la predicación constante de más de 2 mil años, de Padres y Doctores de la Iglesia.
 
Amar a los homosexuales significa, como también precisara monseñor Maradiaga en aquella ocasión, procurar su bien, es decir, señalarles con respeto pero también con la verdad, cuál es la ética sexual cristiana de acuerdo con las exigencias de Cristo basada en la naturaleza del hombre. Porque si empezamos por no reconocer una naturaleza dada ni las dimensiones éticas de la misma, de acuerdo con el deber ser que exige su perfección ontológica, nos perdemos en un relativismo en donde no hay verdad ni bien que señalar, sino que cada quien tiende a lo suyo.
 
En un documento publicado por Juan Pablo II llamado Familiaris Consortio, la Iglesia precisa la atención que hay que dar a los homosexuales, acogiéndolos dentro de la Iglesia y aceptándolos en las familias, haciendo una clara distinción entre la aceptación que debemos a las personas y la reprobación de determinados actos considerados en la Sagrada Escritura como depravaciones graves.
 
El Catecismo de la Iglesia Católica aborda directamente el tema en el número 2357, en donde señala, de acuerdo con la Sagrada Escritura y la Tradición de la Iglesia, "que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados. Son contrarios a la Ley Natural, cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso".
 
Y continúa el Catecismo en su número 2358 haciendo referencia a los católicos que se encuentren en esta situación que: esta inclinación objetivamente desordenada constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor, las dificultades que puedan encontrar a causa de su condición.
 
El número 2359 continúa diciendo que las personas homosexuales, dentro de la Iglesia Católica, están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismos que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana.
 
Estas palabras, sin duda para escandalizar a cualquiera, reflejan las enseñanzas de Cristo, piedra de escándalo en su época y en esta que nos ha tocado vivir.
 
paz@fernandezcueto.com

¿Sabían de esto? yo me acabo de enterar

Hola amigos: 
 
sabían que tenemos educadores cubanos siguiendo un proyecto educativo para eliminar la analfabetización?, ¿y que tenemos muchas casas ALBA trabajando en Argentina? 
 
Les paso 2 páginas web para ver, para mi fue desayunarme. En la del proyecto educativo vayan a ver x ej donde dice coordinadores y verán la cantidad de cubanos que son los "jefes" y luego ong con argentinos. 
 
Están ya en muchas provincias trabajando y formando. 
 
Incluso han recurrido ha frases de José Martí para hablar de la importancia de la educación como si educadores argentinos no fueran para valorar. 
 
No dejen de verlo y díganme algo please, estas son cosas que me preocupan muchísimo en nuestra Latinoamérica. 
 
(este es el proyecto cubano que ya está en muchas provincias y hasta tiene declaración de interés x legislatura porteña en el 2006) 
 
(aquí entren donde dice espejo no me acuerdo cuanto pero es argentino). 
 
 

 

 

 

jueves, 19 de agosto de 2010

"EL TRABAJO Y LA CRISIS"

Encuentro con Bernhard Scholz, Presidente de la Compañía de las Obras en Italia, sobre "EL TRABAJO Y LA CRISIS" con motivo de la Asamblea General de la Compañía de las Obras.

Madrid, Colegio Internacional J.H. Newman, 16 de julio de 2009


ETTORE PEZZUTO
Buenas tardes, bienvenidos a este encuentro CdO que realizamos para clausurar, en cierto sentido, el curso de un año laboral. Me alegro de que estemos reunido un grupo interesante de personas, a pesar de ser 16 de julio.
Resulta obvio decirlo, pero vivimos tiempos difíciles, los empresarios que están aquí lo saben perfectamente y también los que trabajan para empresas. La crisis, de una u otra forma, nos toca a todos. Algunos reaccionamos a ella con un cierto optimismo voluntarista, otros se dejan vencer por una especie de apatía que empequeñece el ánimo. Muchos de los que ya han perdido su trabajo (cada día llegan noticias de personas que están perdiendo el trabajo),  muchos, sencillamente, se preguntan qué ha ocurrido para que de repente la utilidad de la jornada se vea reducida a la triste gestión del subsidio de desempleo.
Aunque sea de forma inconsciente,  bajo la forma de la inquietud por el futuro, emerge dramáticamente la pregunta sobre el significado del trabajo, ¿qué valor tiene mi trabajo en medio de esta crisis, cuando parece que todo lo que yo hago, el esforzarme o limitarme a vegetar es indiferente frente a la dificultad que vive mi empresa?; ¿de qué están tejidas las horas del día, las horas que yo dedico a la labor que me toca desempeñar?, o bien, ¿qué significaba ese trabajo que he perdido, además de un medio de subsistencia, cuándo podré volver a trabajar? Esta es la pregunta que muchos, cada vez más, se están haciendo.
Y cuando invitamos a Bernhard Scholz, al que agradezco muchísimo el esfuerzo y sacrificio que ha hecho para venir desde Italia para este encuentro, cuando le invitamos a acompañarnos en esta velada para hablarnos de crisis y de trabajo, no imaginábamos el sorprendente desafío que, justo hace poquísimos días, Benedicto XVI iba a lanzar al mundo con su encíclica "Caritas in Veritate" , que Bernhard mismo en una entrevista ha definido como una brújula valiosa para afrontar los grandes desafíos del desarrollo cultural y económico a nivel global. Desde las primeras páginas de la encíclica, que invito a todo el mundo a leer y a trabajar, Benedicto XVI propone una mirada distinta sobre la economía y el trabajo, en la que la persona es el objeto del auténtico desarrollo. Algo muy alejado de la pretensión que hoy se vive cada vez más de crear sistemas perfectos, desde la política o desde el mercado.
Agradecemos, una vez más a Bernhard su presencia en Madrid para ayudarnos a entender mejor el significado del trabajo en este momento histórico. Para los pocos que todavía no conozcan a Bernhard Scholz,  él es el Presidente de la Compañía de las Obras en Italia y ha venido aquí para compartir con nosotros su experiencia. Empezará él 10 ó 15 minutos con primeras reflexiones sobre el tema que hemos propuesto y luego habrá preguntas libres para la Asamblea. Gracias.

BERNHARD SCHOLZ
Quisiera hacer una brevísima introducción para que después establezcamos un diálogo. Cuando en septiembre se empezaba a comprender que la crisis comenzaba, nosotros mandamos una carta a todos los asociados de la CdO donde proponíamos algunas sugerencias: dar prioridad al mercado, ser muy realistas en el análisis de la propia situación, no dejarse engañar por las ilusiones o los miedos, implicar a todos los colaboradores y algunas otras indicaciones. Pero, sobre todo, hemos dicho que la crisis nos plantea una pregunta: ¿quién eres tú? Porque cuando nosotros aceptamos las condiciones, buenas o malas, la pregunta principal es: ¿de qué parto yo? Y esta crisis pone de manifiesto que no puedo afrontar las circunstancias si yo mismo estoy condicionado. Hace falta encontrar un punto que no esté condicionado por las circunstancias. Por tanto, esta crisis, en este sentido, es una gran oportunidad.
Yo en todos los encuentros a los que acudo digo siempre lo mismo: Respecto a los grandes sufrimientos que muchos empresarios y muchas  familias viven tenemos una obligación moral, la obligación de aprender, aprender y aprender. Porque si de esta crisis nosotros no aprendemos algo, la siguiente ya está preparada.
¿Cuál es, por tanto, el punto principal del que tenemos que partir?, parece obvio, pero es la persona. Porque estamos acostumbrados a pensar que la economía es ante todo un problema de ciertos mecanismos, de ciertas instituciones, de algunas reglas, del Estado y de otras muchas cosas; sin embargo, el verdadero problema es que hace falta volver a partir del deseo de la persona, en su autenticidad. Y quiero precisar esto enseguida. No es  cierto que el hombre desee en el trabajo maximizar los beneficios, esto es una reducción de su deseo. De hecho esta crisis ha nacido por una gran traición del deseo humano, porque el hombre quiere crear un bien, quiere mejorar sus condiciones de vida, quiere crear condiciones mejores para sus hijos, y los beneficios son un instrumento, no un objetivo; es un instrumento absolutamente necesario, pero no es el objetivo. Este es solo un pequeño ejemplo para decir que tenemos que volver al deseo de la persona; y tenemos que distinguir muy bien entre una cierta instintividad y el deseo verdadero que vive en cada uno de nosotros. Este es el primer punto que tenemos que volver a aprender. Porque, incluso desde el punto de vista económico, es cierto que la persona que parte de su deseo esta favorecida en la economía. Suelo poner ejemplos muy concretos: una persona que tiene miedo, que está condicionada, es mentalmente menos abierta, es menos capaz de encontrar nuevas soluciones, es menos capaz de innovar, tiene menos capacidad para implicar a otras personas; mientras que una persona libre está mucho más capacitada para hacer negocios. Y digo esto porque estoy absolutamente convencido de que lo que es verdad para el hombre, en cuanto hombre, tiene que ser verdadero también para la economía; y lo que es verdadero para la economía, debe serlo también para la persona. Si entre estos dos factores hay un hiato, quiere decir hay una traición de una u otra parte; o el hombre se traiciona a si mismo o la economía sigue dinámicas que no corresponden con su propia naturaleza. Y aquí os vuelvo a poner un ejemplo: la naturaleza de las empresas es la de crear bienes y servicios a medio y largo plazo. Toda ideología de crear dividendos en poco tiempo va contra la naturaleza de las empresas, toda idea de plazos breves va contra el hombre y contra la economía.
Por eso se entiende el profundo significado de la encíclica del Papa, ya que lo que el Papa dice es "caridad en la verdad". Se podría decir, verdad en la caridad. El Papa señala que la economía nace de relaciones, intercambios de bienes que, en último término, están basados en la caridad. Por eso, si nosotros en estas relaciones sociales, económicas, que tienen como objetivo el bien común, prescindimos de la verdad, no podremos crear una verdadera economía, ni a nivel empresarial, ni a nivel nacional, ni a nivel internacional. Es necesario entender cuál es la verdadera dinámica de la economía; porque a mí,  personalmente, me ha llamado mucho la atención que el Papa diga en su encíclica que la economía nace y se reconduce siempre hacia la caridad, que la economía crea un bien, un bien para las personas. Esto sorprende mucho porque este mundo vive dentro de un gran dualismo. En el fondo se piensa que el dinero esta manchado, por tanto necesitamos reglas, ciertas éticas, que hagan que el dinero esté limpio. Esta es la hipocresía de la modernidad. Mientras que nuestra convicción es que el dinero es un instrumento bueno, necesario, que nos permite intercambiar bienes, ayudar a quien lo necesita, dar créditos a empresas que quieren crecer, y por tanto, son un bien. Para nosotros el dinero es algo positivo; necesitamos crear ciertas reglas mínimas, es cierto, pero para evitar el abuso, no porque de por sí el dinero sea algo malo. De hecho, lo más sorprendente es que la modernidad está siempre entre excesos de liberalización y excesos de control, porque el hombre no se fía de sí mismo, realmente vivimos en un mundo con una gran crisis de confianza. Por esto, el Papa puede decir que el desarrollo es una vocación. Es una vocación porque tiene una dimensión que va mas allá del hombre, porque es una llamada que está antes que nosotros. De hecho, mis talentos, mis capacidades, los bienes que tengo en torno a mí son un don; yo no me he dado a mí mismo las habilidades que poseo y, quien tiene una empresa, de una manera u otra, ha empezado a partir de un don, un don que él ha desarrollado con el tiempo, pero ha comenzado por un don. Por eso, vocación; vocación que está en el origen. Y ¿para qué es esta vocación? Para el bien común. El hombre se realiza contribuyendo, a través de su trabajo, al bien común. Porque el trabajo, que encuentra su expresión normal dentro de la empresa o en la familia, es el instrumento normal a través del cual la persona se conoce a sí misma, conoce el mundo y contribuye al bien común (al bien de su propia persona, al bien de las personas que tiene a su alrededor, por tanto al bien común).
El Papa vuelve a centrar el trabajo, y lo coloca a nivel de una vocación; por tanto, una dignidad mayor que la del trabajo no se puede imaginar. Esto quiere decir que trabajar, crear empresa, tiene una dignidad original que corresponde profundamente con el deseo que cada uno tiene. Por tanto, el problema del futuro no es inventar nuevas éticas, nuevos controles, nuevas reglas, sino más bien testimoniar lo que es el hombre; porque si nos olvidamos del hombre, la próxima crisis nos está esperando. Tenemos que volver a partir del hombre, tenemos que volver a partir de nosotros mismos, de lo que somos. Esta es la respuesta a la crisis. He hablado demasiado, pasemos a las preguntas. A propósito, en la encíclica, el Papa dice algo precioso, dice que el "logos", la verdad en sí misma, reclama al diálogo, al "diálogos", para comunicarse. Por tanto, diálogo.

Yo he empezado recientemente una empresa, un despacho de abogados con unos amigos, llevamos mes y medio; cada uno de nosotros hemos tenido que dejar el trabajo en el que estábamos antes para iniciar este nuevo proyecto. Tenemos mucha ilusión, somos amigos y tenemos un recorrido ya hecho que facilita mucho las cosas, pero todos hemos visto muchas veces que las empresas formadas por amigos han fracasado estrepitosamente y han provocado que al final, tanto la empresa como la amistad se fuesen al traste. En uno de los primeros encuentros que hemos tenido los socios, a mí me ha sorprendido que uno de ellos haya dicho con mucha rotundidad que está haciendo esto porque quiere ser feliz. Me ha sorprendido mucho, no me ha resultado extraño, porque esto estaba también en el origen de la salida de la empresa en la que estaba antes, pero no es algo que esté acostumbrado a escuchar; y al oírlo me ha parecido que ha puesto entre nosotros algo central, algo que si cuidamos, no nos garantiza nada, pero va ha hacer más fácil, más seguro, el éxito de nuestra iniciativa.
Me gustaría preguntarte, de tu experiencia y de la experiencia que tienes con tantas empresas, qué hace más seguro, qué hace más probable el éxito de una asociación, de la actividad de varias personas que se juntan para crear.
Es una pregunta difícil. Comencemos por la pregunta más difícil de todas, esa que tiene que ver con la felicidad. El trabajo jamás nos hará felices. La empresa jamás nos hará felices. Podemos ilusionarnos cuando todo va bien, pero jamás nos hará felices. Pero a través del trabajo, a través de la empresa, podemos encontrar, experimentar lo que nos hace felices. De otra manera sería una pretensión y, de hecho, el trabajo no puede nacer de una pretensión, sino que debe nacer de una pregunta, porque el trabajo tiene que partir siempre de un aspecto subjetivo, de lo que yo soy, de mis capacidades, de mis inclinaciones, y tiene que partir, evidentemente, de la realidad; pero la prioridad está en la realidad; ya que el reto a mi persona está en la realidad. Yo no puedo pretender que la realidad sea como yo quiera, tengo que partir de lo que hay. Y de hecho, en una empresa con varios socios, yo no tengo que partir de lo que pienso, de lo que piensan los otros, no; tenemos que hacernos la misma pregunta: ¿cuáles son las oportunidades, las posibilidades, las potencialidades de la realidad económica del mercado que encontramos, de los clientes que tenemos delante? Tenemos que hacernos juntos esta pregunta, y debemos ayudarnos a responderla. Porque la empresa no nace del hecho que nosotros nos pongamos de acuerdo, sino de que encontremos una respuesta válida a lo que es el mercado. Una empresa, por su propia naturaleza, tiene que encontrar un posicionamiento dentro del mercado, ya que la empresa va bien si tiene clientes; por tanto tiene que partir de ese factor. Y esto, a veces no será muy agradable, porque nos obliga a cambiar, pero, al final, nos dará satisfacción. Es así como nos conocemos a nosotros mismos, ya que no partimos de lo que pensamos sobre nosotros mismos o del mundo, sino que me pongo a conocer el mundo, a mi mismo. Como he dicho antes, el trabajo es una modalidad para conocerme a mi mismo y al mundo. Tengo que aceptar el reto. Muchas empresas, muchos estudios de asociados, tienen este problema de ponerse de acuerdo. Es muy difícil ponerse de acuerdo; en un matrimonio, entre marido y mujer es difícil, figuraos entre socios. El hombre no está hecho para ponerse de acuerdo con otros, sino para dejarse retar en la búsqueda de la verdad, de la realidad. Desde el punto de vista psicológico, si estáis dentro de una empresa, y os miráis unos a otros, tarde o temprano, al final  lo único que veréis son límites, porque en el fondo somos auto referenciales; pero si juntos miramos hacia fuera, entonces todo se hace interesante para todos, tu ves algo, el otro ve otra cosa; tu tienes una idea respecto a una oportunidad, yo tengo otra: dialogamos entre nosotros, pero dialogamos sobre algo objetivo que esta fuera de nosotros. De nuevo repito, lo que es verdadero para el hombre, es verdadero para la empresa, es verdadero para la economía y también para la sociedad.
La pregunta, como característica fundamental de la persona, tiene que ser la característica fundamental de una empresa. Sin pregunta sobre el mercado, sobre los clientes, sobre lo que quieren los clientes, sobre la potencialidad de productos nuevos, sin pregunta no hay innovación y no hay desarrollo. La pregunta es la naturaleza de la persona, y la pregunta es la naturaleza de la empresa. Cuando una empresa ya no tiene dentro de sí misma la pregunta orientada hacia los clientes, hacia el mercado, hacia el desarrollo del producto, hacia la innovación, cuando comienza a sentarse en sus propias respuestas, arriesga económicamente.  En el origen, la verdadera inteligencia que poseemos es la de hacernos las preguntas adecuadas. Y después encontramos respuestas. Pero si no nos hacemos las preguntas adecuadas, nos quedamos parados, también a nivel personal, no miramos las circunstancias que tenemos alrededor y nos convertimos en auto referenciales; nos convertimos en idiotas, porque la palabra idiota, etimológicamente, significa uno que se queda dentro de si mismo, que no vive el diálogo. Por tanto, la verdadera empresa es una empresa en la que todos juntos se sostienen en el diálogo con el mundo externo. No me interesa quien tiene razón. Esta es la pregunta idiota; la pregunta es dónde está la razón. Porque hoy estás mas despierto tú, mañana estoy mas despierto yo, hoy está mas despierto el administrador delegado, y mañana el último de la fila. Nos vamos ayudando.

Quería hacerte una pregunta que me está provocando mucho con toda la situación que tenemos de crisis, y lo percibo en nosotros mismos, en los amigos, y te podría decir, también en mí mismo. Percibo un cierto temor a perder un nivel de vida antes que a perder el trabajo. El otro día cenando con una amiga, después de muchos años de amistad, nos empezó a contar la circunstancia real de su vida, que nada tenía que ver con la imagen que daba de su vida y de su trabajo; y nos encontramos con una problemática real, económica real, que denota haber hecho cosas que no tenían sentido, el corto plazo del que hablabas hace un momento. Entonces la pregunta es: ¿cómo es posible que podamos tener miedo de perder un nivel de vida y hayamos perdido la conciencia de lo que significa perder el trabajo?
Creo que éste es un punto fundamental, en el que tenemos que descubrir de nuevo la naturaleza de la Compañía de las Obras. Porque nosotros decimos que la Compañía de las Obras es una amistad operativa, por tanto, una amistad que es, además, operativa. Y qué quiere decir esto; quiere decir que yo, dentro de esta amistad, me dejo mirar por la verdad de lo que soy, y te miro por la verdad de lo que tú eres. Quiere decir, que si vivimos esta amistad verdaderamente, nos encontramos sostenidos a la hora de no olvidar lo que somos. Y os pongo un ejemplo muy concreto: qué es peor para el hombre, bajar su nivel estándar de vida, o vivir solo, sin relaciones humanas. Nunca nos gusta bajar nuestro nivel de vida, tener un coche menos potente, hacer menos vacaciones, tener menos ropa nueva, un móvil que no es de última generación, pero respecto a la perdida de relaciones, de amistad, es algo relativo si uno vive una relación humana, una amistad que le sostiene. No nos gusta, pero no es algo trágico, quizás es algo dramático, pero no trágico. De hecho, el verdadero problema que esta crisis nos hace ver es descubrir de nuevo las prioridades, las prioridades de nuestro deseo. Porque es absolutamente prioritario para el deseo del hombre vivir dentro de un contexto social, dentro de un contexto de amistad, y es más importante esto que la marca del coche que tienes. Yo no puedo decir que todo vaya bien, pero sí puedo decir que no es algo trágico. Y cuando vivo estas relaciones, cuando siento que no estoy solo, que no estoy abandonado, que la crisis, en mí, no tiene la última palabra, que tengo amigos que me reconocen, comienzo entonces a descubrir algo de mí que es mucho más potente que lo que yo pensaba. Deseo que de nuevo se pueda ganar más dinero, pero este no es el punto decisivo; porque nosotros hemos comenzado un camino de un gran individualismo en el que cada uno se arreglaba por sí mismo, porque tenía los medios materiales para hacerlo, y ahora estamos volviendo a descubrir la interdependencia entre nosotros, descubrimos que necesitamos amigos para no perder la cabeza, para tener sugerencias, consejos, para ser ayudados, porque ya no podemos mantener por nuestros medios a nuestros hijos, nos volvemos a descubrir necesitados. Y de hecho, la Encíclica dice que la crisis nos obliga a dar el paso de una interdependencia, no reflexionada, es decir, una caída en el individualismo, a una fraternidad real. Porque cuando todo va bien económicamente nos podemos permitir el lujo del individualismo, pero como podéis ver esto es solo un lujo entre comillas, porque vais a ver la soledad que nace del individualismo, que crea la gran enfermedad del siglo, la depresión. De hecho la Compañía de las Obras es mucho más grande que una asociación, es más que una asociación,  la Compañía de las Obras es un movimiento social que recrea (crea de nuevo), basado en la persona concreta, un tejido social nuevo, vuelve a despertar una socialidad nueva. Nosotros tenemos que entender que nuestra vocación, como CdO, es la de la recreación de una sociedad civil, a través del trabajo, a través de los colegios, a través de las obras non profit, esta es nuestra vocación. Y en esto, el estándar de vida pasa a un segundo plano. No digo que no sea importante, digo que no tiene la prioridad. Y por tanto, tú vales aunque durante un cierto tiempo no tengas trabajo, tú vales aunque en un cierto periodo ganes menos dinero, y tú tienes valor aunque tengas que cambiar de trabajo. Porque hay algo que está antes, que es más importante; puesto que ¿quiénes somos nosotros para definirnos como personas por el estándar de vida? Perdonadme, es algo ridículo. Hemos llegado al punto en el que las personas se han identificado con la marca de su ropa; yo soy "Armani", yo soy "Versace", perdonadme, pero me parece algo muy reductivo, ¿no?; yo soy "Mercedes", yo soy una marca. Nos hemos identificado con productos, volvamos a identificarnos con lo que somos. Y luego tengamos también Mercedes y Armani, todo lo que queráis, pero eso viene después. Y somos más felices. He visto que está aquí "Mr. Mercedes", es un gran coche, pero viene un poco después.
Soy empresario y me ha llamado mucho la atención lo que has dicho respecto  al tema de ganar dinero en poco tiempo, que va contra el hombre y contra la economía. Me interesaría que hablaras un poco mas de esto, porque en mi experiencia, he trabajado con norteamericanos, con una empresa que estaba en bolsa; y les he visto actuar en España, desarrollar una distribución de productos, presionados por el corto plazo, de una forma bestial ya que tenían que dar resultados cada tres meses y tenían que conseguir objetivos; he visto cosas increíbles con los clientes, con el Corte Inglés, con las grandes superficies, y yo decía "esto no les va a salir bien", sin embargo, les ha salido medio bien. No obstante, mi experiencia de hacer empresa es que las cosas van creciendo lentamente, tu puedes tener mucha impaciencia, puedes tener mucha prisa, puedes tener presión tecnológica, presión financiera, pero la realidad es que es como cuando crece un niño, no lo puedes forzar; y normalmente los beneficios tardan en venir. Si prevés que vas a ganar mucho en un año, no lo ganas y al año siguiente dices, mira no iba tan mal, pero tú ya te has llevado los berrinches. Me interesaría que hablaras un poco más de esto.
Hace falta entender bien de dónde nace este problema del corto plazo. Nace de un deseo muy sano, porque nosotros queremos "todo ya". Esto está escrito en nuestra naturaleza, queremos "todo y ya". El problema es que este "todo ya" no puede encontrar su respuesta dentro de nuestros productos, de lo que nosotros hacemos. Porque a este problema del "todo enseguida" puede responder sólo lo que nos puede hacer completamente felices. Todo lo que no nos puede hacer felices no puede responder a esto. De hecho, mientras que crear un bien, a largo plazo, es la expresión de este deseo, pero no respuesta a este deseo, cuando te presionan para conseguir resultados a corto plazo es porque se entiende que si hacemos esto, entonces seremos más felices. Por tanto, tu trabajo ya no es la expresión de tu creatividad, de tu deseo de crear un bien, sino que tiene dentro toda la pretensión de que así todos seremos más felices. El verdadero problema, sin embargo, es que el tiempo nos es dado para crear, para conocer, y por tanto, el tiempo es una condición positiva de la vida.
Mientras que si este deseo, y quiero ser muy explícito, se cambia de Dios, donde encuentra su respuesta, al producto que elaboramos con nuestras manos (porque este es el verdadero problema), entonces nos hiere, nos hace mal, psicológica, humana y económicamente. Porque todas las empresas que trabajan a tan corto plazo, tarde o temprano, se encuentran con millones de problemas. Pero, ¿cuándo se descubre?, uno no se da cuenta enseguida. Todo el problema de los bancos, que han tratado de conseguir estos beneficios a tan corto plazo, se ha descubierto después. Nosotros podemos traicionar esto durante un cierto tiempo, a lo mejor no nos enteramos enseguida (de hecho la crisis se podía prever en el 2002), pero al final nos hemos enterado en el 2007 -2008. El corto plazo nace del cambio del deseo, que tiene sus razones en relación con lo trascendente, y nosotros lo cambiamos a lo inmanente, ya no tenemos ni paciencia, ni voluntad de expresar lo que deseamos con el tiempo. Como dices tú como un niño para crecer; de hecho es una analogía, pero los padres hoy, sobre todo si tienen pocos o un solo hijo, pretenden de este hijo (la posición frente al niño es una pretensión) y este niño en poco tiempo tiene que nadar como para irse a las Olimpiadas, tocar el violín como Mozart, tener resultados en el colegio como si fuera Einstein, puesto que ya no hay un interés en que este niño se exprese conforme a sus características en el tiempo, sino que se pretende sobre él, porque se pretende que este niño me haga feliz a mí. Y, así, podemos poner muchísimos ejemplos y es siempre la misma lógica: tu coges un objeto, la empresa, el mercado, tu niño, tu mujer, la asociación, la política y pretendes que esto te dé la felicidad. Este es el origen; después, la dinámica es diferente dependiendo de cada uno. De otro modo no encontramos explicación, porque ya no respetamos la naturaleza de la empresa, la naturaleza de nuestro hijo, la naturaleza del matrimonio, la naturaleza de la sociedad, porque la naturaleza siempre está hecha de tiempo; y nosotros, en un determinado momento pensamos que somos Dios, que podemos satisfacernos a nosotros mismos  a través de la obra que surge de nuestras manos. Este es el drama de la modernidad. Efectivamente, la Encíclica es mucho más realista, desde este punto de vista, que muchos libros sobre economía; porque vuelve a colocar en el centro la naturaleza, no nos dice lo que tenemos que hacer, pero nos dice que respetemos la verdad de las cosas. De todas formas, he reflexionado mucho sobre esta cuestión del tiempo y me he dado cuenta que nosotros, tendencialmente, tratamos de quemar el tiempo, no de utilizarlo, porque para esto hace falta lo que he dicho antes, observar, comprender, preguntar, seguir, entender; es una posición que da la prioridad, no a lo que yo quiero y pienso, sino a lo que está delante de mí. Y delante de mí siempre hay un camino que tengo que comenzar, pero para lo cual hace falta tiempo. De hecho, económicamente, todas las empresas que se han gestionado a corto plazo han tenido siempre problemas. Solo si son empresas grandes, entonces los directores se marchan y entran otros que tienen que resolver los problemas. No en vano, las pequeñas y medianas empresas corren mucho menos este riesgo, porque tienen más contacto con la realidad de las cosas.

Has hablado de la crisis y de cómo nos afecta a todos, en especial cómo afecta a las personas y, principalmente, a quienes han perdido o están perdiendo sus puestos de trabajo, casos en los que tienen familia a cargo, con hijos, y las situaciones más dramáticas. Ante esta situación, surgen iniciativas en las que grupos de amigos se reúnen para canalizar ofertas de trabajo, o para ayudar a buscar trabajo a los que no lo tienen, para acompañarles. Este último aspecto, el acompañamiento, en Italia ocurre, en España también lo estamos haciendo, hay grupos de personas que lo que intentan es, precisamente eso, acompañar a estos amigos. Quiere ser una caritativa, no se pretende ser una agencia de empleo porque no se tiene la capacidad, sino se trata de ser un grupo de amigos que se preocupan por personas que están en esta situación de dificultad. Nos has señalado una serie de aspectos que tenemos que tener en cuenta ante todo esto, pero a mí me gustaría que incidieras en cómo acompañar a estas personas sin sustituirlas, dejando su libertad, su responsabilidad, pero cómo estar junto a ellos.
La amistad, antes que nada, consiste en el hecho de que tú estás, existes, que tú estás cerca de la persona, porque, frecuentemente, no tenemos soluciones, pero el hecho de que estemos cerca es signo de que tú vales más que las condiciones en las que te encuentras. Este es el primer factor, el más importante, ya que el hombre no está definido por el hecho de que tenga trabajo o no, sino que hay algo que está antes. De hecho, el gran problema de quien pierde el trabajo no es el dinero, sino que piensa que ya no vale nada, que ya no tiene futuro. Pero si está junto a otras personas, le hace decirse a sí mismo: hay algo más que esto. Parece algo banal, pero no lo es en absoluto. Alguien que se siente dentro de una amistad, que se siente sostenido (justamente, tú dices, no sustituido, pero sostenido), es más capaz, también psicológicamente, de encontrar trabajo, de dialogar con otros, porque todas las crisis de trabajo, familiares, sociales, cualquiera, nos pone siempre frente a una opción: o nos cerramos, o nos abrimos. Si estamos solos, nos cerramos; si estamos sostenidos por otros nos abrimos. Y esto no significa que yo te tenga que dar la solución porque sea tu amigo, sino que te digo: estoy cerca de ti, soy tu amigo. Este es el primer punto. El segundo es que hacemos todo lo posible para encontrar trabajo, para ayudarte; por ejemplo, si tú no tienes tiempo, porque tienes que encontrar trabajo, yo te llevo a tus hijos al colegio, te invito a comer a mi casa con tu familia, porque si estás siempre solo con tu familia, al final corres el riesgo de caer en una depresión. Nos acompañamos humanamente: esto es lo que podemos hacer. Luego tratamos, también, de utilizar todos los instrumentos que tenemos; y si alguien, por ejemplo (casos que me son cercanos), tiene que cambiar de ciudad, porque el trabajo ya no está en Milán, sino en otra ciudad, nosotros te ayudamos a dar este paso. Ya que la crisis, frecuentemente, nos obliga a cambiar de vida. Espero que esto no suceda, pero vosotros sabéis bien que, a causa del hambre, por los problemas económicos, países enteros se han movido de Europa a América Latina. De verdad, yo no lo deseo y estoy bastante seguro de que no va a pasar, pero me refiero a que hay un nivel de movilización, también desde el punto de vista humano, que es posible si no estás solo. Porque, de hecho, estos se han juntado, y yo no se explicarlo mejor, pero nosotros tenemos la oportunidad de volver a descubrir una socialidad verdadera, que ha estado siempre presente, que ha sido arrancada por un individualismo, una autosuficiencia, que no es para nada verdadera, no es verdadera, no corresponde con el hombre. El hombre no puede vivir solo, una familia no puede vivir sola; históricamente esto nunca ha existido. Es un producto moderno que ha tenido como presupuesto un cierto nivel económico, pero, incluso desde el punto de vista económico, nos damos cuenta de que esto no funciona. No quiero abrir cuestiones nuevas, pero, también desde el punto de vista económico, el crecimiento económico, el PIB, en un cierto momento no puede crecer si no hay un crecimiento demográfico, no es posible. Todos nos dicen, consumid más, nos dicen quien pagará las pensiones; pero, perdonadme, si la familia es sólo mujer y marido los dos tienen que trabajar y sólo tienen un hijo, hay algo que no funciona, también desde el punto de vista económico. Descubrimos, nuevamente, que la economía es siempre la expresión de lo humano, porque la economía es siempre la expresión de una cultura. Tenemos que tener el valor de utilizar nuestra observación y de salir de las ideologías que dicen que la economía tiene lógicas que van por si solas, que pueden prescindir de la vida de la cultura y de la sociedad. La economía es siempre expresión de una cultura y si una sociedad, demográficamente, no crece, si a las familias les cuesta tener hijos, esto tiene reflejos económicos.  Está siempre correlacionado, no tenemos lógicas económicas y lógicas personales; todo está relacionado, cultura, economía, vida personal. Y, por tanto, la verdadera pregunta es quién es el hombre, qué corresponde con el hombre; es ahí donde encontramos las respuestas a nivel económico. Perdona, me he alargado mucho. La respuesta es, también en este caso, no hay un sistema que arregle esto. Cada uno de nosotros es llamado a responder delante de los amigos que tiene alrededor. Y ahí pueden nacer creatividades nuevas, nuevas formas de implicación, que crean de nuevo una socialidad nueva, verdadera.

Yo trabajo en una empresa, mía y de un socio, que es de tratamiento de aguas industrial. La realidad de estos últimos cinco años es como si yo estuviera corriendo y detrás tuviera un bosque que se está quemando y que si paro de correr, me atrapa. Te explico por qué. En el año 2004, nuestro presupuesto se realizó haciendo tratamientos en la industria textil. De las dos industrias que hicimos, una ya no existe y la otra está a punto de cerrar. En el año 2005, hicimos un tratamiento grande para una industria de jabones, también está cerrada actualmente. En el año 2006, entre otras industrias trabajamos para el biocombustible, que entonces en España era un sector que prometía mucho, sabes que el biocombustible al cabo de un año se bloqueó porque de Norteamérica venía más barato. En el año 2007 hicimos un campo de golf enorme, que detrás de este campo de golf venía un tratamiento cinco veces más grande, pero el sector inmobiliario cayó y con él cayeron también las promesas de venta. En  2009 estamos introduciéndonos en parques termosolares. Mi pregunta es sobre internacionalización. El textil que se ha ido a oriente, y por primera vez nos hemos planteado participar en una misión comercial de una Cámara de Comercio para ir a Egipto o a Turquía, estamos viendo diferentes posibilidades. Para mí esto es una cosa nueva, con otra cultura. Queremos encontrar una persona local que trabaje en esto para que nos introduzca. La pregunta es: cómo lo harías tú.
Yo siempre estoy a favor de la internacionalización, pero hace falta verificar bien si es una oportunidad, porque es difícil en la economía global, que es una gran oportunidad (la globalización no es humana, es una oportunidad si se vive bien y si no es instrumentalizada). Por tanto, digo que hace falta verificar bien las oportunidades, y esto que has dicho de que hasta el momento has conseguido escapar del fuego, creo que serás capaz de afrontar nuevas culturas, porque en el fondo no has escapado, sino que has conseguido siempre encontrar una solución nueva, que es algo muy diferente. Abro un pequeño paréntesis, frecuentemente tenemos quehacer cosas, también a nivel empresarial, que en sí mismas no son lo mejor que podíamos hacer, no digo cosas ilegales, digo por ejemplo hacer operaciones a corto plazo, porque las condiciones que los otros crean nos obligan a hacerlo. Pero hay una diferencia abismal entre comprender que esto es una excepción y por tanto tener el juicio claro sobre lo que está bien y sobre el compromiso que estamos asumiendo, porque frecuentemente nosotros tenemos que asumir compromisos, compromisos nobles, porque no podemos hacer otra cosa. Pero una cosa es esto, pensar que es una excepción, una excepción que tenemos que hacer, y algo muy diferente es pensar que esta es la regla. Son dos cosas completamente distintas. Esto es algo que me he olvidado de decir antes, porque no quiero ser irrealista. Frecuentemente, las condiciones nos obligan a asumir compromisos. Pero, vuelvo a tu pregunta, yo soy muy favorable a la internacionalización; pero, sobre la internacionalización hace falta hacerse muchas preguntas, hay que ir allí, estudiar bien el lugar, dialogar con las personas, hacer análisis de mercado, y en un determinado momento hay que arriesgar; esto forma parte del riesgo empresarial, pero hoy en día es así. He dicho antes, que anteriormente las familias iban a América latina todos sus miembros, hoy ¿quién va?, hoy va la empresa; me parece mejor para la familia, estamos donde estamos, pero hagamos ahora los negocios en otro lado. Por eso creo que, para muchas empresas, hoy es absolutamente necesario marcharse al extranjero. De hecho, como Compañía de las Obras, nosotros hacemos el Matching, como bien sabéis; este año somos 2.500 empresas, de las cuales 500 vienen desde el extranjero. Tenemos a Rusia como compañera. Hemos hecho un vademécum para la internacionalización, una pequeña publicación, porque no podemos seguir pensando que las economías nacionales encuentren respuesta en nuestros problemas. Y, así, se entiende que la vida económica es una gran aventura, también a nivel humano, para nosotros y para nuestros colaboradores. Por eso, ¡buen viaje!
Lo último que quería decir es que hacer algo como lo que quieres hacer solo o con amigos es muy diferente, porque operativamente nosotros ayudamos mucho a las empresas que se marchan al extranjero. ¿Dónde quieres ir, a Egipto? Mira en la CdO hay empresas que están ya en Egipto, llámales, habla con ellos, pregúntales, porque esta es la ventaja de nuestra amistad: si ya hay un amigo allí, pues hablemos con él. Tenemos amigos en China, en casi todos los países del mundo. Basta llamarles, vas allí y hablas con ellos. Y así se entiende el valor de una amistad que se dilata.

ETTORE PEZZUTO
Muchas gracias Bernhard, la verdad es que hemos visto en acción qué es la CdO, qué es hacer la CdO. Dado que ha sido un año muy importante para la CdO en España, que hemos visto durante este curso en acción muchas cosas que han sucedido (antes quien estuvo en la Asamblea ha podido escuchar la riqueza en la gran cantidad de iniciativas que la CdO ha hecho este año, pero sobre todo en el crecimiento), se ha podido constatar esta amistad operativa. Por eso, ya que en España este año lo hemos podido ver, agradezco a Bernhard todo lo que ha dicho, porque hemos podido ver una vez más que la fuerza increíble, grande, que tiene esta idea, que es una idea difícil de comprender muchas veces, pero absolutamente nueva dentro de la sociedad, esta idea de, a través de una amistad, crear una red social, un tejido social, como decía antes Bernhard, basado en la persona. Es una cosa, realmente, revolucionaria. Y, una vez más, la revolución nace de la Doctrina Social de la Iglesia, que nosotros cada vez más queremos seguir. Invito a todo el mundo a que aproveche las vacaciones para empezar a leer la encíclica del Papa, porque verdaderamente es una bomba en este contexto social que nos toca vivir. Muchas gracias.

Ettore Pezzuto es presidente de la Asociación Compañía de las Obras, de España.
 

Ciudad  Autónoma de Buenos Aires
ARGENTINA

 
Hay un lugar, para aquellos que no quieren ver, donde "No Ver" es perder de vista acontecimientos que nunca mas se volveran a repetir. "Yo no estaba, y si estaba, dormia...","...Ese viejo verso de aquellos que nunca se metieron en nada...."